«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
la mayoría eran extranjeros

La familia de Begoña Gómez se quedaba con el 50% de lo que generaban los menores explotados en las saunas sexuales

Begoña Gómez y Pedro Sánchez. Raúl Terrel

La familia de Begoña Gómez se quedaba con el 50% de los ingresos que generaban menores de edad que se prostituían en saunas vinculadas a su entorno familiar. Así lo recoge una nota informativa confidencial elaborada por el comisario jubilado José Manuel Villarejo, en la que se describe una operativa sistemática de explotación sexual de jóvenes extranjeros, principalmente brasileños y marroquíes, en locales situados en Madrid.

El documento, al que ha tenido acceso The Objective, detalla que esos menores percibían sólo la mitad de lo que generaban, mientras que el resto era entregado a la estructura familiar que controlaba los establecimientos. La nota forma parte de las pesquisas internas abiertas en 2014 sobre el entonces recién nombrado secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

El informe se apoya en una fuente en proceso de captación que describe con precisión el funcionamiento interno de las saunas. «Muchos de los jóvenes que se prostituyen en las saunas gays son menores extranjeros de Brasil o del Magreb, fundamentalmente marroquíes». Según esa fuente, el reparto era fijo. El 50% de los ingresos para los menores y el otro 50% para la familia política de Begoña Gómez.

A ese porcentaje se sumaban otros recortes. «Se les descuenta la manutención si pernoctan en la sauna y las sustancias que consuman». El documento introduce una excepción significativa. «Siempre que no sean los estimuladores sexuales que les facilitan para soportar tantas horas de actividad».

La nota está fechada el 9 de noviembre de 2014, pocos meses después de que Pedro Sánchez asumiera el liderazgo del PSOE tras suceder a Alfredo Pérez Rubalcaba. Villarejo redacta el informe tras recibir instrucciones para analizar el entorno personal del nuevo dirigente socialista ante la posibilidad de que llegara a presidir el Gobierno.

«Se han realizado gestiones para determinar si son ciertas las preocupantes informaciones recibidas», señala el texto. Y añade. «Dada la situación actual de máximo responsable del partido en la oposición, pero que presumiblemente volverá a gobernar el país en los próximos años».

Desde el inicio, el documento pone el foco en la familia política del dirigente socialista. Villarejo alude a la «falta de escrúpulos» que, según sus fuentes, suponía integrarse en ese entorno, al que vincula directamente con la explotación sexual.

La nota sitúa el origen de la red a comienzos de los años ochenta, cuando la familia de Begoña Gómez se trasladó a Madrid desde Gordoncillo, en León. Durante ese periodo, según el informe, se adquirieron inmuebles mediante operaciones en las que «presumiblemente se podría no haber declarado el precio de la venta en su totalidad», combinando escrituras a la baja y pagos en efectivo.

Entre esas propiedades figuraban locales destinados a actividades sexuales, como la conocida sauna Azul, que habría abierto «con un permiso de explotación como sauna-gimnasio gracias a gestiones municipales realizadas por agentes de la Policía». En ese contexto, el suegro del presidente del Gobierno, Sabiniano Gómez, y su hermano Conrado actuaban como colaboradores de la Comisaría General de Información.

Como cobertura mercantil, la familia utilizaba sociedades como RE121 SL y San Bernardo 36 SL, registradas formalmente como negocios de hostelería, aunque los locales operaban como saunas sexuales.

Parte de este material, incluidos audios sobre grabaciones ilegales de relaciones sexuales de personalidades con menores en esas saunas, acabó en la sede del PSOE. Según ha podido confirmar The Objective, la documentación fue trasladada por la emisaria socialista Leire Díez y por el empresario Javier Pérez Dolset.

Esas grabaciones habrían sido utilizadas presuntamente para extorsionar a las personas implicadas, según recoge el propio informe.

La nota va más allá y atribuye a Pedro Sánchez y a Begoña Gómez una implicación directa en el negocio familiar. «Esas mismas fuentes han asegurado la plena implicación de Pedro Sánchez y su esposa en el negocio familiar». El documento sostiene que el matrimonio recogía el efectivo generado en las saunas y que incluso habría intervenido en disputas internas por clientes.

Otras fuentes, matiza el propio informe, señalan que era Begoña Gómez quien acudía con mayor frecuencia a los locales, mientras que Sánchez «la acompañó sólo en muy contadas ocasiones».

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