La «fontanera del PSOE», Leire Díez, mantuvo una reunión confidencial con el comandante de la Guardia Civil, Rubén Villalba, actualmente bajo investigación en el marco del Caso Koldo. En ese encuentro, celebrado el 26 de marzo en un restaurante de Leganés, Díez afirmó tener acceso directo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y arremetió contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a quien calificó como un ministro «desautorizado» dentro del Ejecutivo.
Según consta en las actas y grabaciones de esa cita, Díez sostuvo que Marlaska era considerado responsable del «desgaste» político causado por las investigaciones impulsadas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Además, afirmó que se avecinaba un cambio inminente en la Dirección Adjunta Operativa (DAO) del cuerpo, asegurando que ella misma tendría un papel clave en la elección del nuevo responsable.
Durante las tres horas que duró el encuentro, Díez insistió en que «los de arriba» estaban al tanto del contenido de sus reuniones con Villalba y que contaban con respaldo institucional. También le ofreció apoyo judicial y una eventual rehabilitación profesional a cambio de que facilitara información sensible capaz de desactivar causas judiciales contra dirigentes del PSOE y «neutralizar elementos hostiles» dentro del Instituto Armado.