La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha confirmado que el exministro de Transportes José Luis Ábalos se hospedó en el Parador de Teruel los días 15 y 16 de septiembre de 2020, en plena postpandemia y cuando todavía existían restricciones de movilidad. El informe policial, incorporado al sumario del caso Koldo, desmonta así la versión que durante meses defendió el Gobierno de Pedro Sánchez y especialmente la ministra de Educación y portavoz socialista, Pilar Alegría, que negó en repetidas ocasiones que se produjera ninguna “celebración” en el establecimiento.
Los agentes sostienen que Ábalos, entonces uno de los hombres de mayor confianza del presidente del Gobierno, viajó a Teruel con motivo de una visita oficial al corredor ferroviario Teruel-Valencia, pero aprovechó su estancia para mantener encuentros con varias mujeres. Testigos consultados por los investigadores lo sitúan participando en una fiesta con prostitutas en el hotel estatal, algo que tanto Alegría como el director del Parador, Joaquín Gutiérrez, negaron tajantemente.
La ministra llegó a asegurar en abril que aquella noche también se alojó en el Parador y que no observó ninguna irregularidad. “El ministro de Transportes llegó aproximadamente a las diez de la noche y comenzamos una visita técnica”, explicó ante los medios, atribuyendo las críticas recibidas a una supuesta persecución personal. “Estos ataques se producen porque soy mujer, porque me llamo Pilar Alegría, porque soy la secretaria general del PSOE en Aragón”, dijo entonces.
El informe de la Guardia Civil, sin embargo, contradice esas declaraciones y detalla los pagos vinculados a los desplazamientos y alojamientos de las mujeres con las que Ábalos se habría reunido. Según la UCO, esos gastos se cargaron a cuentas controladas por su exasesor, Koldo García, y su exesposa, Patricia Úriz. El documento calcula que sólo en transportes y billetes de tren el desembolso ascendió a más de 4.000 euros, siendo 490,25 euros el importe destinado al viaje a Teruel.
Los investigadores describen una operativa habitual: Koldo y su entorno adquirían billetes y cubrían los gastos de alojamiento de terceras personas vinculadas a Ábalos para encuentros personales. En total, la Guardia Civil estima que las cantidades no declaradas superan los 20.000 euros, procedentes de una fuente de ingresos no justificada.
El informe amplía además el foco a otras ciudades donde se habrían producido reuniones similares —Madrid, Barcelona o Almería— y engloba la de Teruel dentro de un patrón de viajes financiados con dinero de procedencia dudosa. La revelación deja al descubierto la protección política que durante meses blindó al exministro y evidencia la implicación directa de su círculo más cercano en los pagos que facilitaron sus encuentros privados.