Este lunes se cumplen 29 años del asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA. El concejal del PP en Ermua murió el 13 de julio de 1997 después de permanecer secuestrado durante 48 horas y recibir dos disparos de los terroristas. Casi tres décadas después, el aniversario vuelve a poner el foco en las portadas con las que el diario proetarra Egin relató el crimen.
«El Gobierno no se movió y ETA disparó contra el edil del PP». Ese fue el titular que Egin llevó a su portada el 13 de julio de 1997, horas después de que los terroristas dispararan contra Blanco por la negativa del Ejecutivo de José María Aznar a ceder al chantaje de la banda, recuerda El Debate.
Pero la cobertura más hiriente llegó al día siguiente. El 14 de julio, con España conmocionada por la muerte del concejal, Egin abrió su portada con la frase «La fiesta continúa» sobre una fotografía de los Sanfermines de Pamplona.
ETA había secuestrado a Blanco el 10 de julio y exigía el acercamiento de sus presos a cárceles del País Vasco. La organización terrorista dio al Gobierno un plazo de 48 horas para aceptar sus condiciones. Cumplido el ultimátum, los etarras trasladaron al concejal hasta una pista forestal próxima a Lasarte y le dispararon dos veces.
Blanco fue encontrado todavía con vida, pero falleció horas después, el 13 de julio, a los 29 años.
La portada de Egin presentó el asesinato como consecuencia de la negativa del Gobierno a modificar su política penitenciaria. En aquellos momentos, la actual portavoz de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, trabajaba en el periódico, donde llegó a ejercer como redactora jefe y editora.
El sumario publicado por el diario afirmaba que «el comando de ETA disparó dos balas contra el edil» y destacaba que el ataque se había producido después de la multitudinaria manifestación celebrada en Bilbao, a la que asistieron el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, y otros dirigentes políticos.
La versión difundida por Egin contrastaba con la explicación ofrecida por el entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, que ha recordado que el ultimátum de ETA no pretendía abrir una negociación.
«Cuando ETA anuncia el secuestro —que en realidad era un asesinato a cámara lenta— y da un ultimátum de 48 horas para cambiar la política penitenciaria, aquello no era una petición; era una vendetta, una venganza», explicó.
Egin fue clausurado en julio de 1998 por orden de la Audiencia Nacional. Posteriormente nació Gara, diario que Aizpurua dirigió entre 1998 y 2004.