El gabinete de prensa de la Policía Nacional en Málaga se ha negado a dar a conocer la nacionalidad de los tres jóvenes detenidos por su presunta implicación en una violación grupal ocurrida en un polígono industrial de la capital malagueña, alegando que facilitar ese dato sería una conducta de carácter discriminatorio. Los arrestados tienen entre 18 y 19 años.
La negativa se produjo durante una llamada telefónica entre una redactora de Libertad Digital y un agente del citado gabinete, en la que la periodista solicitó ese dato concreto tras comprobar que no figuraba en la nota oficial remitida a los medios. Lejos de limitarse a rechazar la petición, el agente cuestionó abiertamente la pertinencia de la pregunta y llegó a reprochar su formulación.
Según el intercambio mantenido, el policía planteó a la redactora si la solicitud se mantendría en el caso de que los detenidos fueran de origen marroquí o gitano, a lo que ella respondió que la nacionalidad, con independencia de cuál sea, sigue siendo un dato informativo. Incluso advirtió de que ocultar esa información podría resultar más problemático desde el punto de vista informativo que facilitarla.
El agente insistió en que desde su unidad no se comunican nacionalidades y sostuvo que siguen una supuesta directriz procedente de Madrid. Sin embargo, esa versión ha sido desmentida por fuentes de la propia Policía Nacional, tanto desde la dirección central como desde la Comisaría General de Información, que niegan la existencia de una orden general que impida facilitar ese tipo de datos.
La redactora argumentó además que es habitual que otros gabinetes del cuerpo sí incluyan referencias a la procedencia de los detenidos en sus comunicados, algo que se comprueba a diario en informaciones relacionadas con mafias internacionales, robos cometidos por delincuentes extranjeros o redes criminales de distinta nacionalidad desarticuladas en España.
Ante estos ejemplos, el agente reconoció que existen excepciones, pero defendió que en el caso concreto de las agresiones sexuales no se ofrece ese tipo de información porque, según sostuvo, podría generar estigmatización. Una afirmación que la periodista rebatió citando casos recientes de delitos sexuales en los que sí se difundió la procedencia de los implicados, así como búsquedas públicas de fugitivos por este tipo de delitos donde también se aporta su origen.