La Policía Nacional ha identificado en los dos últimos años un total de 540 casos de padres extranjeros, —la mayoría marroquíes— que habrían abandonado a sus hijos en territorio español con el objetivo de que fueran incorporados al sistema de protección de menores como no acompañados. Según publica The Objective, esta práctica responde a una tendencia emergente que presenta patrones organizados y, en numerosos casos, cuenta con el conocimiento previo de las familias.
De acuerdo con las investigaciones desarrolladas por las unidades de Extranjería, los menores no actúan de manera completamente autónoma, sino que siguen instrucciones específicas facilitadas por su entorno familiar. Estas indicaciones incluyen pautas sobre cómo acceder a los recursos institucionales, qué declarar ante las autoridades y de qué modo facilitar su permanencia en España. En este contexto, los agentes han constatado que algunos padres incluso realizan desplazamientos temporales a España para supervisar el proceso, regresando posteriormente a su lugar de origen.
En el País Vasco se han detectado alrededor de 50 casos, con especial incidencia en Bilbao. Uno de los episodios más recientes ha derivado en la detención de un ciudadano marroquí, acusado de abandonar a sus dos hijos menores en dicha ciudad. Según la información recabada, el progenitor acompañó a los menores hasta su llegada a España y les proporcionó instrucciones precisas para presentarse ante las autoridades como menores en situación de desamparo. Posteriormente, regresó a Marruecos.
Los menores fueron trasladados a centros de acogida dependientes de la administración foral, donde confirmaron a los agentes que su padre conocía el funcionamiento del sistema de protección. Asimismo, indicaron que la decisión de desplazarse respondía a la expectativa de acceder a mayores oportunidades educativas y laborales en territorio europeo, pese a no encontrarse en una situación económica precaria en su país de origen.
Según The Objective, muchos de estos menores poseen un conocimiento detallado de los procedimientos administrativos y de los mecanismos de tutela, lo que dificulta la detección de irregularidades. Además, se han registrado casos de reincidencia, en los que personas ya identificadas como mayores de edad han intentado nuevamente acceder al sistema como menores.
Desde el ámbito policial y sindical se advierte de una falta estructural de recursos en las brigadas encargadas del control migratorio, así como de limitaciones en los mecanismos de verificación de identidad y edad. A ello se suma la insuficiencia de cooperación internacional, lo que complica el seguimiento de los expedientes y la comprobación de antecedentes en los países de origen.
En algunas regiones, la capacidad de los centros se encuentra ampliamente superada. En determinados territorios, como Ceuta, los niveles de ocupación superan ampliamente los estándares previstos.
En relación con el caso investigado en el País Vasco, tras la detención del progenitor, se iniciaron gestiones para la reagrupación familiar voluntaria. Finalmente, el padre manifestó su intención de hacerse cargo de los menores, procediéndose a su retorno conjunto a Marruecos.