El contrato de alta velocidad entre Medina y La Meca, considerado uno de los principales proyectos internacionales de la ingeniería ferroviaria española, ha quedado paralizado tras el reciente accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, según publica el diario Expansión. La decisión afecta a uno de los mayores acuerdos de explotación y mantenimiento en el exterior liderados por un consorcio público-privado de empresas españolas.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, tenía previsto mantener esta semana una reunión con las autoridades de Arabia Saudí con el objetivo de avanzar en la ampliación del contrato que regula la operación del corredor de alta velocidad entre las ciudades santas de Medina y La Meca. Sin embargo, el encuentro ha sido aplazado y el proceso de negociación se ha detenido sin una fecha definida para su reanudación.
El proyecto, formalmente iniciado en 2021, constituye una de las principales referencias de la presencia española en el sector ferroviario internacional. El contrato original establece que Renfe, como operador mayoritario, dispone de derechos de explotación hasta el año 2033, con la posibilidad de prorrogar el acuerdo cinco años más, hasta 2038, en función de la evolución de la demanda y de las condiciones pactadas entre las partes.
Según los términos que habían sido consensuados en las últimas semanas, el nuevo acuerdo preveía una ampliación del servicio con expectativas de crecimiento sostenido del número de viajeros, impulsado por el aumento del turismo religioso y por las políticas de diversificación económica promovidas por el Gobierno saudí en el marco de su programa «Visión 2030».
El consorcio encargado de la construcción y mantenimiento del corredor, de 450 kilómetros de longitud, fue adjudicado en 2012 a un grupo de empresas españolas integrado por Renfe, Adif, Ineco, Talgo, Copasa, Cox, Siemens, Vinci, Indra e Imathia. La concesión supuso un hito para la industria ferroviaria nacional, al imponerse la propuesta española a la presentada por el consorcio liderado por la compañía francesa Alstom.
No obstante, el accidente registrado en Adamuz ha tenido un impacto significativo en la percepción internacional del proyecto. Fuentes gubernamentales citadas por Expansión indican que el suceso ha generado un efecto reputacional que ha influido en la decisión de suspender las conversaciones sobre la extensión del contrato, pese a que los términos técnicos y financieros ya habían sido acordados de manera preliminar.
Desde el punto de vista institucional, el corredor de alta velocidad Medina-La Meca es considerado una pieza clave en la estrategia de internacionalización del sector ferroviario español y en la consolidación de relaciones bilaterales entre España y Arabia Saudí. El desarrollo del proyecto ha sido presentado en distintos foros como un ejemplo de cooperación tecnológica y de transferencia de conocimiento en infraestructuras de transporte.