El grupo de personas que trabajaba para Leire Díez, conocida como la fontanera del PSOE, se dedicó durante varias semanas a realizar seguimientos físicos a los periodistas que estaban investigando en Badajoz a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Según informa en exclusiva El Debate, estos seguimientos se suman al espionaje que esta misma célula desplegó contra la magistrada Beatriz Biedma por la misma causa. El material se le hizo llegar al propio David Sánchez para que tuviera constancia de quiénes estaban detrás de las informaciones que le afectaban.
Estas labores de vigilancia a periodistas se produjeron entre abril y octubre de 2024. Entre los profesionales monitorizados se encuentra Alejandro Entrambasaguas, jefe de Investigación de El Debate, que detectó el seguimiento y fotografió a la persona que le estaba siguiendo.
Este material se le entregó al hermano del presidente del Gobierno la primera semana de octubre de 2024, lo que acredita la conexión directa entre el grupo liderado por Leire Díez y la esfera familiar del presidente del Gobierno, algo que hasta ahora solo se había podido situar en el terreno de la sospecha. Esta vigilancia a los periodistas se produjo, además, en fechas posteriores a la carta que Sánchez dirigió a la ciudadanía anunciando que se tomaba unos días de reflexión sobre su continuidad al frente del Gobierno.
Según las pesquisas de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, fue precisamente en ese contexto en el que se gestó la creación del grupo cuyo objetivo era desestabilizar las causas judiciales que afectaban al propio entorno de Sánchez.