«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La investigación sitúa al exchófer bajo las órdenes de Aldama en diferentes operaciones

La UCO investiga 100.000 euros anotados por Aldama para el exchófer de Pedro Sánchez, detenido por su presunto papel en las tramas corruptas

Cristian Corvillo. Europa Press

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sigue el rastro de 100.000 euros que podrían haber ido a parar a Cristian Corvillo, el empresario cordobés que ejerció como chófer de Pedro Sánchez durante las primarias socialistas de 2017 y que fue detenido este jueves en una operación contra las presuntas tramas de corrupción relacionadas con la obra pública, las mascarillas y los hidrocarburos.

Los investigadores consideran que Corvillo desempeñó un papel de «figura central» en las tramas investigadas. El empresario es uno de los seis arrestados en una operación desarrollada en cuatro provincias y ordenada por el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, que ha abierto una nueva pieza separada del caso Koldo para investigar el supuesto cobro de comisiones a cambio de adjudicaciones públicas. En esta causa también está imputado Santos Cerdán.

La pista de los 100.000 euros aparece en un documento elaborado por el comisionista Víctor de Aldama en marzo de 2020, en plena adjudicación de contratos de mascarillas a través de Puertos del Estado y ADIF. En sus anotaciones, Aldama incluyó el nombre de «Cristian» junto a esa cantidad, aunque la UCO todavía desconoce si el empresario llegó a percibir efectivamente el dinero.

Corvillo habría participado en la gestión de los equipos de protección durante los primeros meses de la pandemia. De hecho, el 18 de marzo de 2020 envió desde su empresa Egisse a Aldama los certificados de los equipos de protección individual. Apenas 56 minutos después, el comisionista reenvió esa documentación a Koldo García, entonces asesor del ministro José Luis Ábalos.

La investigación también sitúa al exchófer bajo las órdenes de Víctor de Aldama en diferentes operaciones empresariales. Entre ellas figuran la adquisición del chalé de La Alcaidesa, que el comisionista sostiene que estaba destinado a Ábalos, y las gestiones relacionadas con un inmueble de lujo en La Moraleja y dos hoteles en San Roque (Cádiz).

El empresario y su hermano Rubén aparecen asimismo vinculados a la investigación del fraude de los hidrocarburos. La sociedad Corvillo Energy facturó 175.450 euros a Salamanca Fuel Center, relacionada con Villafuel y con el entramado empresarial atribuido a Aldama y su socio Claudio Rivas. La Agencia Tributaria cifra en más de 231 millones de euros el presunto fraude fiscal investigado.

Además, uno de los supuestos testaferros de Espaeventos declaró ante la Audiencia Nacional que Corvillo y Miguel Romero le daban instrucciones para efectuar transferencias. Según su testimonio, ambos le ofrecieron figurar como administrador de una sociedad a cambio de una remuneración que aseguró no haber cobrado. La Agencia Tributaria calcula que Salamanca Fuel Center transfirió 2,1 millones de euros a través de siete sociedades interpuestas investigadas.

La relación de Corvillo con Sánchez se remonta a las primarias de 2017. El empresario publicó entonces en redes sociales un mensaje en el que anunciaba su intención de «aprovechar» el regreso del dirigente socialista a la secretaría general: «Por mí y por vosotros, vota Pedro Sánchez». Días después, el líder del PSOE agradeció públicamente su trabajo durante un acto celebrado en Córdoba.

La UCO también ha documentado encuentros de Corvillo con Koldo García en hoteles de distintas ciudades entre 2019 y 2021. El empresario declaró ante la Audiencia Nacional el pasado 3 de septiembre y reconoció haber mantenido reuniones con Ábalos por motivos políticos, aunque negó que se produjeran en su condición de ministro. También aseguró que intentó emprender varios negocios con Aldama sin que llegaran a materializarse.

+ en
Fondo newsletter