La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha puesto el foco en la adjudicación de una obra millonaria en La Rioja como uno de los ejemplos clave de presunto amaño en concursos públicos por parte de la trama Koldo. Según un oficio que ha trascendido este martes, utilizado para justificar registros en los domicilios de altos cargos del Estado, los investigadores han destacado la licitación del tramo Arrúbal-Navarrete, que el Ministerio de Transportes sacó a concurso en 2019 por 149 millones de euros.
El entonces director general de Carreteras, Javier Herrero, envió el 22 de abril de ese año un mensaje a Koldo García celebrando el resultado de la apertura de ofertas con un expresivo «¡Bingo en Logroño!». Ese mismo día, la UTE liderada por Acciona, junto con Aquaterra, obtuvo la mejor puntuación entre las 12 ofertas presentadas. La adjudicación formal a Acciona se concretó en septiembre, por 111,8 millones de euros, sin que la mesa de contratación considerara temeraria su oferta, a pesar de ser la más baja.
Sin embargo, la obra fue objeto de dos modificados que elevaron el coste final. En mayo de 2022, ya bajo el mandato de la ministra Raquel Sánchez pero con Herrero aún al frente de la Dirección General de Carreteras, el contrato se modificó para aumentar el presupuesto a 133 millones y ampliar el plazo de ejecución de 44 a 60 meses. En noviembre de 2024, el presupuesto volvió a ampliarse, sumando otro millón más. El coste total alcanza ahora los 134,17 millones, un 20% más que el precio inicial.
La obra de La Rioja es una de las destacadas en la investigación. El exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, reconoció ante el Tribunal Supremo que se interesó por este proyecto desde la sede socialista en Ferraz, aunque negó haber recibido comisiones. Además, aseguró que su impulso respondió a intereses electorales, ya que en 2019 se aproximaban las elecciones autonómicas y municipales.