La Guardia Civil ha detectado que los pagos y gastos personales de José Luis Ábalos asumidos por su exasesor Koldo García coinciden en el tiempo con el periodo en que, según la investigación judicial, se habrían repartido las presuntas comisiones ilegales vinculadas a adjudicaciones de obra pública. Ese lapso coincide con los pagos del empresario Víctor de Aldama, considerado comisionista de la trama, y con la etapa por la que el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán permanece en prisión provisional desde el 30 de junio.
En su último informe patrimonial sobre el exministro de Transportes, la Unidad Central Operativa (UCO) centra la atención en los desembolsos efectuados por Koldo García y por la entonces esposa del asesor, Patricia Úriz, entre finales de 2017 y 2023, para cubrir gastos de Ábalos o de personas de su entorno. Los investigadores apuntan que esos pagos procedían de fuentes de ingresos alternativas, sufragadas en efectivo o desde las propias cuentas bancarias del asesor.
El informe subraya que los agentes no han encontrado prueba alguna de devolución de esas cantidades “ni antes ni después del pago”, al menos en el circuito bancario conocido. En algunos casos, la UCO señala la existencia de una “expectativa de reintegro”, aunque no se han identificado movimientos financieros que confirmen que Ábalos devolviera el dinero.
Los investigadores remarcan que estos gastos bajo sospecha se produjeron en el mismo periodo en que se habrían entregado pagos en efectivo de Aldama a miembros de la trama, coincidiendo también con el momento en que determinadas empresas obtuvieron adjudicaciones públicas y se habrían efectuado las supuestas contraprestaciones económicas.
Tras el examen de cientos de mensajes de WhatsApp intercambiados entre los implicados, los agentes concluyen que Koldo García cubría de forma reiterada necesidades económicas de Ábalos, algo que aparece reflejado en numerosas conversaciones entre ambos y también entre el asesor y Patricia Úriz. En dichos mensajes se mencionan pagos, ingresos y entregas de dinero que beneficiarían directamente al exministro o a personas de su entorno cercano.
Para cada operación analizada, la UCO comprobó si existía alguna transferencia o movimiento bancario equivalente en las cuentas de Ábalos que pudiera indicar que asumió el gasto personalmente. Cuando no se detectaron coincidencias, los agentes evaluaron si el exasesor utilizó sus propias cuentas o las de su entorno. En los casos en los que tampoco se halló registro bancario alguno, se infiere que Koldo empleó dinero en metálico.
Aunque en algunos pagos sí se localizaron transferencias que justificarían su devolución, en otros no se ha hallado rastro de compensación económica. El informe recalca que Ábalos no realizó retiradas de efectivo que permitan pensar en un reembolso previo o posterior, ni Koldo García recibió transferencias de su exjefe por cuantías similares.
No obstante, la Guardia Civil matiza que su análisis está limitado, ya que no ha podido acceder a los movimientos bancarios del núcleo familiar del exministro, lo que podría aportar más información sobre el origen o la devolución de los fondos.