La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional encontró 31.670 euros y 655 dólares en efectivo ocultos en el domicilio del abogado de Plus Ultra investigado en la causa que analiza el rescate de la aerolínea aprobado por el Gobierno. El dinero estaba escondido en una «pequeña caja de seguridad» guardada dentro de una «caja de zapatos» situada en una habitación de la vivienda del letrado Fernández Lena.
Según ha revelado Vozpópuli, los agentes practicaron el registro el pasado 11 de diciembre, durante el operativo en el que fueron detenidos varios miembros de la cúpula de Plus Ultra y el considerado principal testaferro del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Julio Martínez Martínez.
La UDEF considera al abogado una figura relevante en las conexiones investigadas entre la trama del rescate y el entorno del expresidente socialista. Fernández Lena abandonó la firma Andersen Abogados apenas once días antes de que la Policía registrase su domicilio.
Durante el operativo, los investigadores también se incautaron de memorias externas de almacenamiento, teléfonos móviles, ordenadores y abundante documentación en papel. Entre el dinero hallado, los agentes detectaron además un billete falso de cinco euros que fue remitido al Banco de España. El resto del efectivo quedó consignado en una cuenta judicial.
No fue el único dirigente vinculado a Plus Ultra al que los agentes encontraron grandes cantidades de dinero en metálico. Según las actas policiales, la UDEF intervino también 107.000 euros y 75.175 dólares en la vivienda del presidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, detenido durante la misma operación.
Tras el registro, la defensa de Fernández Lena solicitó al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama una copia de todo el material incautado y reclamó participar en el proceso de análisis de las evidencias al alegar que habían sido intervenidas en un supuesto despacho profesional sujeto a secreto profesional.
El magistrado rechazó la petición. En su resolución, recordó que el registro se practicó en una vivienda y no en un despacho profesional, ya que «no había indicio alguno» que apuntase en esa dirección. Además, sostuvo que la exclusión de la defensa del análisis técnico de los dispositivos «no supone merma alguna del derecho de defensa ni del secreto profesional».
El juez también denegó el acceso a una copia del material requisado mientras continúe vigente el secreto de sumario sobre la investigación.