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El parque residencial apenas crece un 0,31% anual

La Unión Europea sitúa a España entre los países con mayor déficit de vivienda del continente: el parque residencial apenas crece un 0,31% anual

Escaparate de anuncios de viviendas en una inmobiliaria. Europa Press

España será uno de los países que concentrará la mayor parte de las necesidades de inversión en vivienda de la Unión Europea durante la próxima década, según un informe elaborado por el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, según recoge El Economista.

El estudio, titulado Housing Investment Needs in the EU, señala a España, Alemania, Francia e Italia como los cuatro mercados que absorberán aproximadamente dos tercios de toda la inversión residencial adicional que necesitará la UE hasta 2035.

El diagnóstico de Bruselas confirma el grave desequilibrio entre la creación de nuevos hogares y el ritmo de construcción. Aunque el problema no afecta de la misma manera a todo el territorio, las grandes ciudades y las zonas con mayor crecimiento demográfico afrontan una escasez cada vez más acusada.

Madrid representa uno de los ejemplos más claros. Entre 2010 y 2024, el número de hogares aumentó un 15%, mientras que el parque de viviendas sólo creció un 2,5%. Esta diferencia ha ampliado la brecha entre oferta y demanda y ha contribuido al encarecimiento sostenido tanto de los precios de compra como de los alquileres.

España construye muy por debajo de sus necesidades en vivienda

El informe sitúa a España entre los países con menor expansión de la oferta residencial. La tasa media anual de construcción equivale al 0,46% del parque existente. Al descontar una depreciación del 0,16%, el crecimiento neto del número de viviendas queda reducido a sólo un 0,31% anual.

El ritmo español se encuentra por debajo del registrado en países como Irlanda, Polonia, Austria o Malta, donde la construcción avanza con mayor velocidad.

La Comisión atribuye el déficit a importantes desequilibrios territoriales. Mientras algunas zonas rurales o menos dinámicas conservan viviendas vacías, las áreas metropolitanas concentran población, empleo y demanda sin que la oferta aumente al mismo ritmo.

Sin embargo, el problema también refleja años de escasez de suelo disponible, retrasos administrativos, inseguridad jurídica y una normativa urbanística que dificulta y encarece cada nueva promoción.

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