«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Whathefav SL actuó como «vehículo instrumental» para redistribuir fondos

Las hijas de Zapatero cobraron más de un millón de euros por «maquetar informes» de la trama investigada por la UDEF

Una de las hijas de Zapatero.

El informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) incorporado al sumario del caso Plus Ultra sitúa a la empresa de las hijas del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el centro de la presunta red de facturación utilizada para canalizar fondos procedentes del entramado investigado por la Audiencia Nacional. Los agentes sostienen que Whathefav SL, administrada por Laura y Alba Rodríguez Espinosa, recibió más de un millón de euros por tareas de «maquetación» de informes elaborados por terceros y sin «valor técnico propio».

La sociedad, definida oficialmente como una «agencia de comunicación y publicidad», ingresó concretamente 1.024.362,5 euros entre 2020 y 2024 procedentes de distintas mercantiles vinculadas a la trama. Según detalla la investigación, 239.755 euros llegaron desde Análisis Relevante y otros 561.440 euros desde Inteligencia Prospectiva SL, sociedad vinculada a los hijos de Jorge Amaro Chacón, asegurador relacionado con PDVSA, la petrolera estatal venezolana.

A ello se suman 171.727 euros procedentes de Gate Center, el «think tank» controlado por Zapatero, además de pagos de Thinking Heads, Agropecuaria Lucena y Pickashop, sociedades también investigadas por su conexión con la estructura empresarial analizada por la UDEF.

El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama respalda el análisis policial, que concluye que la actividad de Whathefav SL no respondía a una lógica empresarial ordinaria. «Las tareas ejecutadas por Whathefav SL son labores de maquetación sobre informes ya elaborados«, recoge literalmente el informe policial. Los agentes destacan que los documentos eran confeccionados por Análisis Relevante y posteriormente enviados a los clientes finales por la empresa de las hijas de Zapatero, cuya intervención consistía únicamente en dar formato y distribuir los archivos.

La UDEF considera que ese trabajo «carecía de valor técnico propio«, lo que «resulta incoherente con una lógica empresarial ordinaria y apunta a una estructura artificiosa orientada a justificar pagos». Para los investigadores, la sociedad funcionaba como «vehículo instrumental para la generación de facturación ad hoc, la redistribución de fondos y la dotación de cobertura formal a operaciones económicas vinculadas al entramado”.

Otro de los elementos que subraya el informe es la conexión directa del expresidente con la operativa financiera de la empresa. Según la documentación bancaria incorporada a la causa, Zapatero figuraba como autorizado en las cuentas tanto de Laura como de Alba Rodríguez Espinosa, un extremo que, según la UDEF, «refuerza la conexión operativa entre los distintos actores del entramado».

Los investigadores solicitaron por ello el registro de la sede de Whathefav SL al considerar que podía albergar documentación contable, contratos y pruebas relacionadas con la presunta operativa ilícita. La Policía Nacional registró las oficinas este martes dentro de la macrooperación ordenada por el juez Calama.

El propio Zapatero reconoció en el Senado que incorporó a sus hijas al negocio como parte de sus actividades de consultoría. «Propuse que la agencia de mis hijas hiciera labores de comunicación, marketing y apoyo», afirmó durante su comparecencia parlamentaria.

Por el momento, Laura y Alba Rodríguez Espinosa no figuran como investigadas formalmente en la causa. La Audiencia Nacional mantiene imputado al expresidente socialista por presuntos delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales, integración en organización criminal y falsedad documental en relación con el rescate de Plus Ultra.

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