«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
buscan asentarse en regiones como Cataluña

Las mafias aprovechan el efecto llamada promovido por Sánchez: España, nuevo destino preferente de los inmigrantes ilegales afganos y pakistaníes

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Europa Press

En un contexto de creciente descontrol en las fronteras europeas, España se perfila como el nuevo destino preferente para oleadas de inmigrantes ilegales procedentes de Afganistán y Pakistán.

Fuentes de Europol alertan sobre el riesgo inminente de que el país se convierta en la «víctima» de una nueva vía de infiltración ilegal si no se refuerza de inmediato la presencia policial en los pasos fronterizos del norte, especialmente en la frontera con Francia. Este aviso llega en paralelo a un reciente operativo internacional que desmanteló una red de traficantes en los Balcanes, pero que ya salpica directamente a España por la detección de inmigrantes afganos y pakistaníes que, una vez en Europa, buscan asentarse en regiones como Cataluña.

El epicentro de esta amenaza radica en la reactivación de la ruta balcánica, tradicionalmente usada por sirios e iraquíes, pero que ahora atrae a un flujo significativo de asiáticos del sur. En lo que va de 2025 se han detectado al menos una decena de ciudadanos afganos que han cruzado ilegalmente hacia España a través de esta vía terrestre, cruzando los Balcanes y continuando por Francia hasta la frontera pirenaica. La presencia pakistaní es aún más notable, con grupos que, tras su paso por los Balcanes, se dirigen preferentemente a Cataluña, donde se asientan en barrios marginales de Barcelona y otras ciudades. Estas cifras, aunque modestas por ahora, representan un incremento del 14% en detecciones afganas en rutas terrestres occidentales respecto a 2024, según el último informe trimestral de FRONTEX.

El detonante de este éxodo dirigido hacia España es la política impulsada por Alemania. En julio de 2025, Berlín repatrió a 81 hombres afganos en un vuelo charter a Kabul, facilitado por Catar y con el tácito beneplácito de los talibanes, en lo que el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, calificó de «ofensiva de repatriación» contra «delincuentes». Estas medidas, que benefician indirectamente al régimen talibán al otorgarle legitimidad internacional, han generado un efecto dominó. Ahora los afganos, enfrentados a dificultades para obtener asilo indefinido en Alemania —donde las tasas de aprobación han caído al 45% en 2025—, optan por saltar hacia el sur de Europa, percibiendo a España como un destino más laxo en controles. Expertos como Conrad Schetter, del Centro de Desarrollo de Bonn, advierten de que esta dinámica «aumenta la presión política sobre los Estados occidentales», incentivando flujos secundarios que terminan en países como el nuestro.

Europol, en su Informe de Amenazas del Crimen Organizado Grave (SOCTA) de marzo, describe la ruta balcánica como uno de los dos corredores principales de la inmigración ilegal hacia el continente, con redes criminales cada vez más sofisticadas que involucran a traficantes de Irak, Siria, Afganistán y Marruecos. Estas redes, que cobran entre 9.500 y 13.000 euros por inmigrante, organizan el trayecto completo —desde vuelos iniciales hasta guías terrestres— y utilizan aplicaciones de mensajería encriptada para evadir la detección.

En este marco, un operativo conjunto anunciado por EUROPOL a finales de agosto de 2025 desmanteló una célula clave en Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia, con la detención de cuatro traficantes que habían facilitado el paso de más de 600 inmigrantes ilegales hacia Europa occidental desde 2023. Aunque la red operaba principalmente en los Balcanes, las investigaciones revelaron conexiones con destinos finales en Francia e Italia, y un flujo colateral hacia España a través de la frontera norte, donde la vigilancia es insuficiente.

Fuentes internas de EUROPOL enfatizan que «la actual permeabilidad fronteriza en el norte de España —con sólo un puñado de controles móviles y sin despliegue fijo de agentes— está invitando a estos flujos a convertirse en una tónica habitual». El descontrol, argumentan, se agrava por la falta de coordinación con Francia, que prioriza sus propias rutas alpinas, dejando a España expuesta a un efecto llamada similar al de las Islas Canarias en rutas marítimas. En 2025, las detecciones ilegales en la UE han caído un 27% en los primeros cuatro meses (a 47.000 cruces), pero la ruta balcánica, pese a un descenso del 58%, sigue siendo un foco de violencia por parte de traficantes, con afganos y pakistaníes entre las tres principales nacionalidades detectadas.

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