La presión migratoria sobre las costas españolas no da tregua. En apenas 24 horas, más de 300 inmigrantes ilegales alcanzaron Canarias y Baleares a bordo de cayucos y pateras, en operaciones de Salvamento Marítimo y la Guardia Civil.
La llegada más numerosa se produjo en El Hierro, donde un cayuco con 235 subsaharianos —149 hombres, 64 mujeres y 22 menores— fue localizado a unos 13 kilómetros al suroeste de La Restinga tras un aviso del radar de la Guardia Civil.
Las condiciones del mar y el volumen de ocupantes impidieron remolcar la embarcación con seguridad, por lo que dos salvamares escoltaron el cayuco hasta el puerto, donde los inmigrantes fueron atendidos por los dispositivos sanitarios de urgencia.
Horas antes, Salvamento Marítimo había interceptado una patera con 21 ocupantes cerca de Gran Canaria. Fueron desembarcados en el muelle de Arguineguín (Mogán) y asistidos por personal sanitario y Cruz Roja. Ocho de ellos necesitaron traslado a un hospital por dolencias leves.
La ruta del Mediterráneo también se mantiene activa. En la madrugada del lunes, dos pateras con 46 inmigrantes fueron localizadas a 13 millas al sur de Cabrera (Baleares). En la operación participaron la Guardia Civil y Salvamento Marítimo. Los ocupantes eran 22 subsaharianos y 24 magrebíes.
A estas llegadas se suman otras detectadas durante el fin de semana en Alicante y Murcia, lo que eleva la cifra de inmigrantes irregulares a más de 300 en distintos puntos del país. Mientras tanto, el Gobierno de Sánchez sigue negando la magnitud de la crisis, que convierte a Canarias y Baleares en las principales puertas de entrada de la inmigración ilegal en Europa.