La investigación judicial que afecta a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, sigue sumando pruebas. El último atestado de la Guardia Civil recoge 121 correos electrónicos que comprometen a la propia Gómez y a su asesora en Moncloa, Cristina Álvarez, en gestiones vinculadas con la cátedra que la mujer de Sánchez dirigía en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Ambas figuran como investigados, junto con el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, por un presunto delito de malversación de caudales públicos.
Lejos de limitarse a tareas administrativas, los correos sitúan a Álvarez como pieza clave en las gestiones privadas de Gómez con la Complutense. Según se desprende de los mensajes aportados por el exvicerrector Juan Carlos Doadrio, la asesora de Moncloa intervino en la búsqueda de financiación, en el contacto con patrocinadores y en la tramitación de adendas de convenios con grandes compañías del Ibex 35. Entre las entidades mencionadas figuran Reale, Cámara de Comercio de España, Fundación Once, Mindway, Pacto Mundial Red Española, Google, KPMG, Indra, La Caixa, CEAP y Human Age Institute.
La defensa de Gómez trató de minimizar la relevancia de esta intermediación. En un recurso ante la Audiencia Provincial de Madrid alegó que la labor de Álvarez se circunscribía a coordinar la agenda y las citas de la esposa del presidente. Incluso se intentó reducir la prueba a tres correos. Sin embargo, el atestado policial demuestra que las comunicaciones se multiplican y revelan una implicación mucho mayor.
Los mails, que abarcan desde abril de 2021 hasta junio de 2024, reflejan también gestiones telefónicas. Un ejemplo es la intermediación con Indra: un correo confirma que Álvarez mantuvo conversaciones con responsables de la empresa para cerrar una adenda. Otro correo de septiembre de 2022 muestra cómo la compañía remitió directamente a Álvarez el documento ya firmado, agradeciéndole la rapidez de su gestión.
El detalle de algunos mensajes es especialmente revelador. El 16 de julio de 2021, Álvarez informó a Doadrio de que Gómez había enviado una nueva adenda relacionada con Mercadona. El 15 de febrero de 2022 solicitó la revisión de otra vinculada a la Fundación Once, con instrucciones precisas para la firma digital por parte de varias entidades, incluidas Fundación La Caixa y Reale. Al día siguiente, la asesora enviaba otro correo en el que adjuntaba un documento de Mindway para la cátedra, señalando cláusulas sobre beneficios y derechos de uso de contenidos.
La relación con Google también quedó plasmada en correos. En julio de 2022, Álvarez planteó la colaboración de la empresa tecnológica y trasladó a la Complutense la necesidad de designar un interlocutor desde la Escuela de Gobierno. Ese mismo mes, Doadrio elevó la consulta a la Gerencia de la universidad. Posteriormente, en noviembre de 2022, la asesora remitió el borrador del acuerdo de patrocinio con la multinacional.
La propia Gómez también intervino directamente. En noviembre de 2022, tras recibir una invitación del Centro Nacional de Información sobre la Evolución Humana (CENIEH), respondió agradeciendo el interés y remitiendo el contacto de su asesora para concertar una videollamada. «Te propongo que hables con mi compañera Cristina (…) para agendar una vídeollamada en las próximas semanas y hablar más extensamente», escribió la esposa del presidente.
En su declaración ante el juez Juan Carlos Peinado, el pasado 10 de septiembre, Gómez intentó restar importancia al papel de Álvarez. Aseguró que le pidió transmitir «algún mensaje» como «favor» puntual debido a su amistad. Sin embargo, la documentación de la UCO muestra que la supuesta colaboración ocasional se tradujo en una actividad continuada de gestión y búsqueda de fondos para la cátedra.