Los extranjeros representan alrededor del 13% de la población española, pero concentran el 25% de las infracciones penales atribuidas según nacionalidad, de acuerdo con los cálculos realizados a partir de las estadísticas oficiales del Ministerio del Interior correspondientes a 2024, último ejercicio con información nacional disponible suficientemente desglosada. La diferencia supone una sobrerrepresentación cercana al doble de su peso demográfico.
La brecha aumenta en algunos de los delitos violentos de mayor gravedad. Según los datos analizados, las personas con nacionalidad extranjera representan el 32% en homicidios, el 31% en robos con fuerza y robos con violencia o intimidación y el 27% en agresiones sexuales con o sin penetración.
Las cifras deben interpretarse atendiendo al criterio utilizado por Interior: la estadística clasifica por nacionalidad y no por país de nacimiento. Esto implica que una persona nacida en el extranjero que haya adquirido la nacionalidad española aparece contabilizada como española. El Anuario Estadístico de Interior de 2024 incluye precisamente las detenciones e investigados extranjeros por infracción penal y agrega actuaciones de los distintos cuerpos policiales que suministran información al Sistema Estadístico de Criminalidad.
Teruel, Segovia, Vizcaya, Guipúzcoa y Ceuta superan el 40%
El análisis territorial deja diferencias todavía mayores. Teruel, Segovia, Vizcaya, Guipúzcoa y Ceuta registran porcentajes superiores al 40% de delincuencia atribuida a extranjeros, pese a que su peso sobre la población es sustancialmente inferior.
Estas provincias aparecen también entre las primeras posiciones cuando se analizan homicidios y lesiones. En las agresiones sexuales destacan asimismo La Rioja y Álava, mientras que en los robos con violencia aparecen entre los territorios con mayor proporción Madrid, Las Palmas y Navarra.
La sobrerrepresentación se extiende por prácticamente todo el mapa. Sólo Guadalajara, Toledo, Castellón y Cantabria presentan, en el conjunto de infracciones analizadas, una proporción de delincuencia extranjera inferior al peso de los extranjeros en su población.
Incluso en esos territorios aparecen excepciones según el tipo penal. En Toledo y Castellón, por ejemplo, el porcentaje correspondiente a extranjeros en los robos con fuerza supera su presencia demográfica. Lo mismo sucede en Toledo con las agresiones sexuales.
Interior carece de un desglose nacional más reciente
El desfase estadístico impide conocer con el mismo nivel de detalle la situación nacional en 2026. El Ministerio del Interior publicó esta semana el Balance de Criminalidad del segundo trimestre de 2026, pero esos informes periódicos no ofrecen el mismo desglose por nacionalidad utilizado para realizar la comparación. El propio departamento mantiene 2024 como su último Anuario Estadístico publicado.
Esto resulta especialmente relevante porque la composición de la población española ha seguido cambiando desde entonces. Las cifras nacionales utilizadas para comparar delincuencia y nacionalidad no incorporan todavía esos cambios demográficos posteriores a 2024.
Hay, sin embargo, comunidades con información policial más reciente que permiten observar la evolución. Los registros del País Vasco y Cataluña dibujan porcentajes especialmente elevados.
Según los datos de la Ertzaintza correspondientes al primer semestre de 2026, el 59% de los detenidos son extranjeros. El porcentaje asciende hasta el 74% en los delitos sexuales.
En Cataluña, los datos de los Mossos d’Esquadra correspondientes a 2025 sitúan en extranjeros al 60% de los autores registrados en delitos sexuales y al 73% en los robos con violencia.
Estas cifras autonómicas utilizan sus propios registros policiales y periodos temporales, por lo que no son directamente intercambiables con la estadística nacional de 2024, pero permiten observar la magnitud que alcanza la presencia extranjera entre detenidos o autores registrados en determinadas categorías delictivas.
El peso de los extranjeros también crece en las cárceles
La sobrerrepresentación aparece asimismo en el sistema penitenciario. Los extranjeros constituyen aproximadamente uno de cada tres presos en España, una proporción muy superior a su peso en el conjunto de la población.
Los datos aportados correspondientes a 2025 sitúan a los extranjeros en el 33,2% de la población penitenciaria, frente al 14,5% que representaban sobre el censo. En la última década, además, el número de presos españoles habría descendido un 3%, mientras el de reclusos extranjeros habría aumentado un 20%.
La última memoria completa de Instituciones Penitenciarias que puede verificarse directamente en Interior, correspondiente a 2024 y al ámbito gestionado por la Administración General del Estado, ya mostraba que 14.336 de los 48.947 internos eran extranjeros, el 29,3%.
Dentro de la población reclusa extranjera, los marroquíes constituyen la nacionalidad más numerosa. Los datos de delincuencia, detenciones y población penitenciaria vuelven así a colocar en el centro del debate la relación entre el fuerte crecimiento de la población extranjera registrado en España y la seguridad, una cuestión sobre la que los datos nacionales detallados de Interior siguen llegando con un considerable retraso.