Los dos inmigrantes magrebíes que rompieron las costillas a una mujer en Valencia vuelven a actuar. En este caso, la víctima ha sido una vecina de 71 años del barrio de Campanar, que permanece hospitalizada tras recibir una brutal paliza a plena luz del día durante un intento de robo que ha conmocionado a los residentes de la zona.
Los hechos se produjeron el jueves, sobre las once de la mañana, cuando la mujer salió de su domicilio, como hacía habitualmente, para hacer la compra en los comercios de su barrio. Según testigos, dos jóvenes que circulaban en patinete se acercaron a ella en la calle Compositor Armando Blanquer e intentaron sustraerle sus pertenencias. Al comprobar que no llevaba objetos de valor, la empujaron violentamente hasta tirarla al suelo y comenzaron a golpearla y patearla sin ningún miramiento.
La agresión fue tan rápida como despiadada. Varios vecinos relataron a la Policía que los atacantes llegaron a pisarle la cabeza mientras la víctima estaba indefensa, dejándola inconsciente sobre la acera. Tras el ataque, los dos sospechosos huyeron del lugar montados en el mismo patinete, mientras la mujer era auxiliada por personas que presenciaron la escena y que alertaron de inmediato a los servicios de emergencia. Una ambulancia la trasladó al hospital La Fe de Valencia, donde permanece ingresada con traumatismos, una brecha en la cabeza que ha requerido puntos de sutura y múltiples contusiones.
El suceso ha reavivado el miedo en el barrio y ha recordado a otros episodios similares ocurridos en la ciudad. De hecho, una mujer intervino recientemente en televisión para relatar cómo sufrió en el pasado una agresión prácticamente idéntica a manos de los mismos. Según explicó, fue atacada por asaltantes que le propinaron un puñetazo que la dejó inconsciente, permaneció dos días en la UCI y sufrió la fractura de dos costillas. En su caso, solo le robaron el patinete, sin sustraerle dinero ni otros objetos personales.
Vecinos y asociaciones del entorno denuncian la creciente sensación de inseguridad y reclaman mayor presencia policial y medidas para frenar este tipo de delitos violentos. Mientras tanto, la Policía mantiene abierta la investigación para identificar y detener a los autores, que continúan en paradero desconocido.