Los productores españoles de melón y sandía han vuelto a denunciar la presión que sufren por la entrada de fruta procedente de terceros países, especialmente de Senegal, Mauritania y Brasil, al inicio de una campaña clave para el campo almeriense, según recoge El Debate.
Los agricultores alertan de que estas importaciones están generando una situación de competencia desleal, al acceder al mercado europeo bajo condiciones laborales, sanitarias y productivas mucho menos exigentes que las impuestas a los productores comunitarios.
El problema, sostienen, no es sólo el volumen de entrada, sino la calidad del producto. COAG Almería ha señalado casos de melón procedente de Senegal en un estado no apto para el consumo, lo que evidencia la falta de controles suficientes sobre la fruta extracomunitaria.
«No es coherente centrar todos los esfuerzos en inspeccionar a los agricultores mientras se permite la entrada de fruta de terceros países sin el mismo nivel de exigencia en controles de calidad, etiquetado y condiciones de producción», ha denunciado la organización agraria.
La situación resulta especialmente grave para el melón y la sandía de Almería, que son los primeros en salir al mercado dentro de la Unión Europea. Esa posición temprana da a los productores españoles un valor añadido que, según el sector, se ve amenazado por la entrada de producto importado de baja calidad y a menor precio.
Los agricultores también recuerdan que los productores europeos trabajan con muchas menos herramientas fitosanitarias que sus competidores de países terceros, lo que reduce su capacidad para combatir plagas y enfermedades y eleva sus costes de producción.