En La Zaida, la pequeña localidad zaragozana de la que procede Pilar Alegría, candidata del PSOE en Aragón y exministra de Educación, los vecinos conservan recuerdos que desentonan con la imagen pública que la dirigente socialista ha proyectado en los últimos años.
En este municipio de poco más de 400 habitantes, donde cada familia arrastra un apodo transmitido durante generaciones, la de Alegría fue conocida durante décadas como «la falangista», según relatan varios vecinos consultados por Ok Diario. Un sobrenombre que, explican, hacía referencia a la orientación política tradicional del entorno familiar, muy alejada del discurso actual de la dirigente socialista, una de las caras visibles de la Ley de Memoria Democrática impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez.
El asunto se ha convertido en un tema incómodo y prácticamente tabú en el pueblo. «Aquí a la madre de Pili siempre se la llamó así», relata un vecino que prefiere no dar su nombre. «No tengo nada personal contra ella, pero su perfil político actual no se corresponde con lo que todos conocimos aquí», añade para Ok Diario, en referencia a los vídeos y actos públicos en los que Alegría se presenta como heredera de una tradición familiar humilde y de izquierdas.
Los testimonios locales coinciden en señalar una disonancia evidente entre ese relato y hechos documentados del pasado reciente. Dos hermanos de Pilar Alegría, por ejemplo, formaron parte como independientes de listas municipales del Partido Popular en 2003.