«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
«Es la ruina del campo español»

Marruecos dispara sus ventas de aceite de oliva a España y ya es el cuarto proveedor con casi 3.000 toneladas en sólo dos meses

Aceite de oliva en imagen de archivo. Europa Press.

Marruecos avanza a gran velocidad en otro sector estratégico para el campo español: el aceite de oliva. El país magrebí, que hasta hace apenas un año tenía un peso prácticamente insignificante como proveedor de España, se ha convertido ya en el cuarto mayor suministrador de aceite de oliva durante los primeros meses de la campaña 2025/2026, según informa El Debate.

El salto confirma la progresiva consolidación del reino de Mohamed VI como potencia agroalimentaria en el mercado europeo. Después de ganar terreno en producciones como el tomate, el aguacate, el pepino, el pimiento o los frutos rojos, Marruecos empieza ahora a abrirse paso en uno de los productos emblemáticos del campo español: el oro líquido.

Según los datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa recogidos a través de DataComex, en enero y febrero Marruecos vendió a España 2.963,83 toneladas de aceite de oliva, frente a las apenas 55,21 toneladas registradas en el mismo periodo del año anterior. En sólo doce meses, el país magrebí ha pasado de ser un proveedor residual a situarse entre los principales actores del mercado español.

La evolución también se aprecia al analizar el inicio de la campaña aceitera. Entre octubre, noviembre y diciembre de 2025, España importó 1.429,97 toneladas de aceite de oliva procedente de Marruecos. En el mismo periodo de 2024, la cifra había sido de 730,83 toneladas, poco más de la mitad.

Con los datos acumulados de octubre a febrero, Marruecos se coloca como cuarto proveedor de aceite de oliva para España, cuando un año antes ocupaba el décimo puesto. Su cuota dentro de las importaciones nacionales ha pasado del 2,01% al 7,48%, casi el triple en apenas una campaña.

Por delante de Marruecos sólo se sitúan Túnez, Portugal e Italia. En enero y febrero de 2026, España importó un total de 39.624,61 toneladas de aceite de oliva. Túnez aportó 15.861,10 toneladas; Portugal, 13.174,47; Italia, 4.257,19; y Marruecos, casi 3.000 toneladas.

El volumen todavía no supone una amenaza directa para el liderazgo del aceite español, pero sí marca un punto de inflexión. Marruecos está dejando de ser un actor secundario y empieza a posicionarse como proveedor competitivo en un sector clave para España, especialmente para regiones como Andalucía, Castilla-La Mancha o Extremadura.

La Federación Interprofesional Marroquí del Olivo ya adelantó en septiembre que el país esperaba alcanzar una producción de unas 200.000 toneladas en la campaña 2025/2026, más del doble que las 90.000 toneladas registradas en 2024. El incremento se apoya en una fuerte subida de la producción de aceituna, que pasaría de 950.000 toneladas a 2 millones de toneladas.

El problema para los agricultores españoles es que Marruecos juega con condiciones muy distintas. Su sector primario se beneficia de menores costes laborales, una presión regulatoria inferior y un marco comercial favorable con la Unión Europea. Esa combinación permite colocar productos en el mercado europeo a precios difíciles de igualar para los productores nacionales, sometidos a una normativa cada vez más asfixiante en materia ambiental, laboral y burocrática.

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