Marruecos sigue expandiendo su influencia cultural en Cataluña. El curso pasado, 2.000 alumnos participaron en el Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM), financiado y gestionado por el régimen de Rabat. Así lo reconoció la consejera de Educación, Esther Niubó, en una respuesta parlamentaria a VOX.
La mitad de los alumnos asistieron a estas clases en centros de la provincia de Barcelona; otros 400 en Lérida y cerca de 300 en Tarragona y Gerona. La Generalitat no ofrece más datos, escudándose en la normativa europea de protección de datos.
El programa es impartido exclusivamente por funcionarios del Ministerio de Educación de Marruecos, destinados por un máximo de cinco años. Todos ellos disponen de NIE español y su selección corre a cargo de la Fundación Hasan II, una entidad vinculada al gobierno marroquí. Según el propio Departament d’Educació, no todos los docentes cuentan con Magisterio: algunos tienen títulos universitarios que les permiten impartir secundaria.
En septiembre, familias de Calonge i Sant Antoni (Gerona) recibieron cartas oficiales invitando a sus hijos a apuntarse a estas clases gratuitas, en virtud de un acuerdo entre la Generalitat y el Reino de Marruecos. Se detallaban horarios, lugar y el nombre del profesor asignado.
Según el Ministerio de Educación español, el objetivo del PLACM es doble: por un lado, permitir a los alumnos de origen marroquí «salvaguardar su identidad cultural«, y por otro, fomentar la inclusión escolar y sociocultural a través de valores de tolerancia y respeto intercultural. En la práctica, los cursos incluyen árabe clásico, historia, civilización y tradiciones marroquíes, como fiestas nacionales o costumbres magrebíes.
Desde VOX se ha criticado con dureza este programa, advirtiendo que supone un riesgo para la integración y un ataque a la cultura española. «No podemos admitir la promoción y financiación de aulas que buscan menoscabar la cultura nacional y crear confrontaciones culturales», denunciaron, alertando del impacto demográfico creciente de la inmigración marroquí en Cataluña.