El archipiélago canario ya supera las 16.800 entradas por la vía de la ilegalidad en lo que va de año, según los últimos datos del Ministerio del Interior. Pese a que existe un descenso en comparación con datos del año pasado, Canarias enfrenta una crisis descontrolada desde que estallo la crisis de Arguineguín en el año 2020.
Según los datos actualizados de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional, ya son 165.000 inmigrantes ilegales los que han llegado a Canarias desde el año 2020. El triple de la población de Huesca o casi el doble de la población de Pontevedra.
Si miramos el conjunto histórico: desde que se registró la primera llegada de una embarcación ilegal a las costas canarias en 1994, han irrumpido en el archipiélago casi 270.000 inmigrantes ilegales. Más del 60% de ese total se concentra en apenas los últimos cinco años, un pico explosivo que evidencia el colapso de la gestión migratoria del actual Gobierno.
En 2020, fueron 23.023. En 2021, 22.316. En 2022, bajó a 15.682, pero en 2023 se disparó a 40.330, un 157% más que el año anterior. En 2024, un récord de 46.843, un 16% más. Y en 2025, ya van un total de 16.807 entradas por la vía de la ilegalidad. De 2020 a 2024, las llegadas han aumentado un alarmante 103,5%, y la tendencia no se detiene.
Por otro lado, el perfil migratorio ha cambiado drásticamente. Entre 2020 y 2023 predominaban los senegaleses. Ahora, la mayoría son malienses, procedentes de una de las zonas más inestables del Sahel, donde células yihadistas pugnan por el control territorial. Esto no solo satura las islas, sino que eleva considerablemente los riesgos de seguridad en nuestras costas.
Marruecos juega un papel clave en esta deriva. Según informes de la Guardia Civil, sus autoridades hacen la vista gorda ante las embarcaciones que parten áreas como Tan-Tan, Tarfaya y el litoral saharaui hasta Cabo Blanco. Durante gran parte del año, la mayoría de los cayucos que llegan a Canarias zarpan desde estas zonas bajo su control, mientras España negocia acuerdos que parecen papel mojado.
Canarias está al límite. Casi 270.000 inmigrantes ilegales desde 1994, con más del 60% concentrado desde 2020. Un aumento del 103,5% en llegadas desde 2020 a 2024, un perfil migratorio cada vez más preocupante y la inacción de Marruecos y la Unión Europea agravan esta crisis que amenaza nuestra seguridad y cohesión social.