En los próximos días, la UCO emitirá un nuevo informe que acorralará a Pedro Sánchez por el más que probable señalamiento —y posterior imputación— del ministro Ángel Víctor Torres, actual titular de Política Territorial y expresidente de Canarias. Así lo anticipan distintas fuentes periodísticas y judiciales, que apuntan a que el siguiente paso de la investigación por la trama de mordidas vinculada al caso Koldo podría salpicar de lleno a uno de los rostros más cercanos al presidente.
El periodista Joan Guirado, de Vozpópuli, ha asegurado en las últimas horas que el informe sobre Torres es inminente: «Cuestión de días», ha afirmado. Esta advertencia se suma a las declaraciones recientes en El Toro TV, donde confirmaron que las pesquisas apuntan con fuerza hacia Canarias y, en concreto, hacia Torres y también hacia Francina Armengol, presidenta del Congreso de los Diputados.
Según adelantó la periodista Teresa Gómez, «ya está totalmente acreditado que el núcleo duro del presidente estaba vinculado al cobro de mordidas y a prácticas corruptas». Insiste en que la gran incógnita ya no es si hubo corrupción, sino hasta qué punto conocía Pedro Sánchez los movimientos de sus colaboradores más estrechos. Y en paralelo, si existió o no una financiación ilegal del Partido Socialista, lo que abriría la puerta a una posible imputación del PSOE como persona jurídica.
La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ha intensificado sus diligencias tras los últimos registros realizados a empresas implicadas en la trama. Estos avances están permitiendo elaborar nuevos informes más pormenorizados, que incluirán conexiones políticas hasta ahora no documentadas con detalle.
Entre los informes más esperados está también el relacionado con Air Europa y el caso de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, cuya implicación sigue bajo investigación judicial pero sin informe definitivo publicado por la UCO.
De confirmarse el contenido que se anticipa en este nuevo documento, el Gobierno enfrentaría un nuevo revés, justo cuando intenta cerrar en falso el escándalo de corrupción que afecta al PSOE. La imputación de Ángel Víctor Torres marcaría la entrada directa de un ministro en activo en el epicentro del caso, aumentando la presión sobre Sánchez en un contexto político ya muy tensionado.