Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal asentada en la Región de Murcia y otros puntos de la península dedicada al tráfico de grandes partidas de cocaína, en el marco de una operación que se ha saldado con la detención de nueve personas y la incautación de droga, dinero en efectivo, armas y bienes de alto valor.
Según fuentes policiales, el grupo operaba mediante una estructura jerarquizada con una clara división de funciones orientada a la gestión integral del negocio ilícito. La organización disponía de un centro logístico principal desde el que coordinaba tanto la recepción como la distribución de sustancias estupefacientes. Para ello, empleaban desplazamientos rápidos conocidos como «Go Fast», viajes de larga distancia realizados en el mismo día con el objetivo de minimizar riesgos.
Asimismo, los investigados utilizaban contenedores marítimos para la introducción de cocaína a través de distintos puertos estratégicos del territorio nacional, reforzando así la capacidad de abastecimiento de la red. La droga era posteriormente almacenada en inmuebles privados destinados a su custodia y redistribución.
La logística incluía el uso de vehículos con compartimentos ocultos —conocidos como caletas— que permitían el transporte seguro de la sustancia hasta puntos de distribución situados en Madrid, Valencia, Andalucía y el norte de España. También recurrían a testaferros para dificultar la trazabilidad de las operaciones.
El operativo policial culminó con la interceptación de dos vehículos que regresaban de un viaje «Go Fast» a Madrid. En uno de ellos, los agentes localizaron cinco kilogramos de cocaína ocultos en un compartimento preparado al efecto.
Posteriormente, se llevaron a cabo cinco entradas y registros en inmuebles ubicados en Murcia y Molina de Segura. En estas actuaciones se intervinieron un total de 5,5 kilogramos de cocaína, 31.200 euros en efectivo, un arma corta con munición, 11 vehículos y diversos objetos de valor, entre ellos cuatro relojes de alta gama.
La operación se considera concluida con la desarticulación completa de la organización, cuyos nueve integrantes han sido detenidos. A los arrestados se les imputan delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal y tenencia ilícita de armas. Todos ellos han sido puestos a disposición de la autoridad judicial, que ha decretado el ingreso en prisión provisional de los cinco principales investigados.