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Se anunciaron pero no se ejecutaron

Óscar Puente dejó sin ejecutar casi 900 millones destinados al ferrocarril en 2025, apenas unos meses antes de los accidentes de Adamuz y Urda

Óscar Puente. Europa Press.

El Ministerio de Transportes, dirigido hasta su reciente dimisión por Óscar Puente, dejó sin ejecutar 895,9 millones de euros presupuestados para inversiones ferroviarias durante 2025, unos meses antes de que se produjeran los accidentes de Adamuz y Urda, avanza Libertad Digital. Los datos oficiales recopilados por el Instituto para la Economía Eficiente (IPEF) revelan que casi 900 millones destinados al ferrocarril quedaron sin pagar al cierre del ejercicio, pese a haber sido incluidos en las previsiones presupuestarias y anunciados públicamente por el departamento.

La cifra adquiere especial relevancia porque corresponde a un periodo marcado por las deficiencias de la infraestructura ferroviaria y los problemas de mantenimiento de las vías. Los accidentes de Adamuz, con 46 fallecidos, y Urda, con al menos 69 víctimas mortales, han situado bajo el foco la gestión de las inversiones y la conservación de la red ferroviaria.

Los 895,9 millones pendientes de ejecución representan, además, una cantidad superior al presupuesto de 780 millones destinado a la denominada renovación integral de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. Una actuación cuya ejecución y resultados también han quedado cuestionados tras los últimos siniestros ferroviarios.

El informe del IPEF, elaborado a partir de información oficial del Ministerio de Transportes, analiza la evolución de los pagos del programa ferroviario durante 2025 y detecta una concentración extraordinaria del reconocimiento de obligaciones en los últimos meses del ejercicio.

En concreto, a 31 de agosto de 2025, el programa había reconocido 270,8 millones de euros y había abonado exactamente esa misma cantidad, lo que suponía una ejecución de pagos del 100%. Sin embargo, al finalizar diciembre, los compromisos reconocidos ascendían a 1.609,3 millones, mientras que los pagos efectivos se habían quedado en 713,4 millones. Esto significa que la ejecución presupuestaria apenas alcanzó el 44,3%.

La diferencia entre ambas cantidades deja 895,9 millones de euros sin desembolsar. El informe destaca que 1.338,5 millones de los reconocidos durante todo el ejercicio se incorporaron contablemente entre septiembre y diciembre, cuando apenas quedaba margen para materializar los pagos correspondientes.

El IPEF considera que este comportamiento no responde a una falta de liquidez durante todo el año, sino a una acumulación de reconocimientos presupuestarios en el tramo final del ejercicio. «El patrón corresponde a una concentración del reconocimiento en el tramo final del ejercicio, cuando ya no queda margen material para desembolsarlo», señala el documento.

El resultado es que las partidas anunciadas para mejorar la red ferroviaria terminan sin convertirse en inversiones efectivas. El dinero no abonado retorna a Hacienda al cierre del ejercicio, mientras las actuaciones previstas quedan pendientes.

El informe también advierte de que el comportamiento podría repetirse en 2026. A 31 de agosto de este año, el programa volvía a presentar un pago del 100% sobre las cantidades reconocidas, aunque el crédito reconocido todavía era limitado.

Si se reproduce el patrón de 2025, el grueso de los 1.801,6 millones de euros disponibles se reconocería entre septiembre y diciembre, con el riesgo de que una parte sustancial vuelva a quedar sin pagar.

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