La empresa pública Renfe acometió una reorganización de sus departamentos de seguridad apenas dos semanas antes del accidente ferroviario registrado este miércoles en Urda (Toledo), en el que un tren de la compañía estatal colisionó con otro de Iryo y que ha dejado al menos 68 fallecidos, según el último balance recogido en las informaciones publicadas. La modificación del organigrama, conocida el pasado 14 de octubre, incluyó la creación de una nueva Dirección de la Oficina del Presidente, encabezada por Elena Aróstegui, y una redistribución de competencias que reforzó la dependencia de determinadas áreas estratégicas respecto a la Presidencia de Renfe.
La decisión fue impulsada por Álvaro Fernández Heredia, presidente del operador ferroviario y antiguo colaborador del ministro de Transportes, Óscar Puente. Según ha publicado The Objective, la remodelación afectó a las estructuras encargadas de supervisar distintos ámbitos de seguridad, en un momento especialmente delicado para la compañía por las incidencias registradas en la red y la proximidad de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
Los cambios se aprobaron después de que Pedro Sánchez anunciara el adelanto electoral el 5 de octubre. Apenas nueve días después, la dirección de Renfe introducía modificaciones en el reparto de funciones y responsabilidades de varios departamentos, acompañadas de nuevos nombramientos.
Entre las novedades más relevantes figura la creación de la Dirección de la Oficina del Presidente, cuya responsable es Elena Aróstegui, hasta entonces vinculada a la jefatura del gabinete presidencial. La reestructuración supuso también que las competencias de Auditoría Interna y Compliance, así como las de Coordinación y Gestión, anteriormente integradas en la Dirección General Adjunta de Presidencia, Estrategia y Relaciones Institucionales, pasaran a depender directamente del gabinete del máximo responsable de la empresa.
La reorganización se suma a otros cambios en materia de seguridad que Renfe había comunicado a comienzos de octubre. En aquella ocasión, la compañía anunció que las funciones relacionadas con la seguridad física, la circulación y la ciberseguridad dejarían de concentrarse en una misma dirección para distribuirse entre distintas áreas especializadas. La Planificación e Inspección de Seguridad en la Circulación pasaría a depender directamente de Presidencia, mientras que Emergencias Operativas y Seguridad quedaría adscrita a Negocios y Operaciones.
Esta redistribución de responsabilidades se produjo pocas semanas antes de la tragedia de Toledo. No obstante, por el momento no existen elementos que permitan establecer una relación causal entre las modificaciones administrativas y el accidente, cuyas circunstancias continúan siendo investigadas.
Nuevos responsables en los departamentos de formación y prevención
La remodelación también alcanzó a las áreas relacionadas con la preparación de los trabajadores y la prevención de riesgos. La antigua Dirección de Formación quedó integrada en la Dirección de Coordinación, Prevención y Gestión Patrimonial, dando lugar a una nueva estructura denominada Dirección de Formación, Prevención y Gestión Patrimonial.
Al frente de este departamento fue nombrado Francisco Javier Rubio, bajo la supervisión de la Dirección General de Organización y Talento.
Por su parte, Antonio Moraga asumió la gerencia de Formación en Conducción y Operaciones, mientras que Mónica Fernández pasó a dirigir el área de Universidad Corporativa, Talento y Comunicación Interna.
Estos nombramientos se incorporaron al proceso de renovación de la cúpula directiva desarrollado por Fernández Heredia, que también ha provocado críticas internas recogidas por The Objective.
Fuentes de la compañía consultadas por ese periódico cuestionaron la oportunidad de realizar una reorganización de semejante alcance una vez anunciado el adelanto de las elecciones generales.
Fernández Heredia, el hombre de confianza de Óscar Puente
El actual presidente de Renfe mantiene una extensa trayectoria profesional vinculada al ministro de Transportes.
Su relación se remonta a la etapa de Óscar Puente como alcalde de Valladolid, cuando Fernández Heredia dirigía la empresa municipal de autobuses Auvasa.
Posteriormente, Puente lo incorporó al Ministerio de Transportes como secretario general de Movilidad Sostenible, antes de su nombramiento como presidente de Renfe el 14 de enero de 2025.
Desde su llegada a la compañía, Fernández Heredia ha tenido que afrontar dos grandes tragedias ferroviarias. La primera se produjo el 18 de enero de 2026 en Adamuz (Córdoba), donde fallecieron 46 personas. La segunda tuvo lugar este miércoles en Urda, cuando un AVE alcanzó a un convoy de Iryo que permanecía detenido.