La Federación de Padres de Alumnos, el Consejo de la Juventud y del Movimiento de Estudiantes auguran que habrá alumnos que no acudan a clase en Ceuta, cuyo curso escolar empieza el próximo 8 de septiembre, así como otros que sean trasladados en coche por falta de confianza ante la situación que se vive en la Ciudad Autónoma tras la invasión marroquí perpetrada el pasado 30 de julio.
Además, han manifestado su desconfianza con respecto a las medidas avanzadas por el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, que en sendas reuniones con la comunidad educativa ceutí ha señalado que habrá un refuerzo de la presencia policial para garantizar la seguridad tanto en el transporte escolar como en el acceso a los centros educativos.
Uno de los padres de alumnos de la asociación, en declaraciones a Europa Press, ha señalado que ve el inicio del curso escolar «con mucha incertidumbre» y ha apuntado a que las familias «tienen miedo» por mucho que el secretario de Estado les haya transmitido que «confíen» en el Ministerio. Este padre no duda en afirmar que «la sociedad no confía en las instituciones. No hay una confianza porque llevamos más de un mes y esto sigue igual. No ha cambiado nada«.
Aseguran que la sensación de los ciudadanos ceutíes es de «un abandono total, con un presidente del Gobierno que se va de vacaciones cuando invaden su país«. Aunque considera que las medidas anunciadas son «coherentes», también cuestiona que se hable de una situación «normal» cuando se han producido «20 violaciones» y en los centros de salud «no se puede ni entrar de cómo están».
Como viene informando La Gaceta, algunos de los inmigrantes ilegales marroquíes que participaron en la invasión de Ceuta a finales de julio han okupado y destrozado el colegio José Ortega y Gasset de la ciudad autónoma. Verdaderos delincuentes marroquíes y subsaharianos entran ilegalmente a diario al centro escolar vandalizando sus instalaciones, con los pasillos y los baños llenos de heces, orina y basura.