El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha declarado por escrito en el caso de la piñata de Ferraz que investiga el Juzgado de Instrucción número 26 de Madrid por presuntas amenazas. La magistrada ha acordado que el jefe del Ejecutivo responda a varias cuestiones mediante un escrito, al amparo del artículo 412 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que permite a determinadas autoridades prestar declaración por esta vía.
La providencia judicial, dictada el 9 de febrero de 2026 por la magistrada M. Concepción Jerez García, estableció que Sánchez debía contestar en un plazo de diez días a varias preguntas relacionadas con los hechos ocurridos el 31 de diciembre de 2023 frente a la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid. En concreto, el juez quería saber cuándo tuvo conocimiento de esos actos, por qué medio se enteró de lo sucedido y si ha sufrido algún perjuicio como consecuencia de los mismos.
Los hechos investigados se refieren a una protesta celebrada aquella noche en las inmediaciones de la sede socialista en la que se exhibió una figura que fue golpeada, colgada de un semáforo y posteriormente quemada. El procedimiento judicial se sigue por un posible delito de amenazas y Sánchez se ha personado en la causa como acusación particular.
En el escrito que ya ha remitido al juzgado, el presidente del Gobierno asegura que tuvo conocimiento de los hechos a primera hora del 1 de enero de 2024 a través de las informaciones publicadas en los medios de comunicación y de un resumen de prensa elaborado por su gabinete. Según explica, los acontecimientos tuvieron amplia repercusión tanto en medios nacionales como internacionales.
Sánchez sostiene en su declaración que lo ocurrido aquella noche fue más allá de una protesta política o de una crítica a la acción del Gobierno. A su juicio, se trató de una acción organizada que incluía amenazas, insultos y manifestaciones de odio dirigidas contra su persona y contra su familia, además de la escenificación pública de una figura que lo representaba y que fue golpeada y destruida ante los asistentes.
El presidente también afirma que los hechos generaron un clima de intimidación que, en su opinión, afecta no sólo a su seguridad personal sino también a la de militantes y trabajadores vinculados al PSOE. La investigación judicial continúa ahora con la práctica de diligencias mientras la Audiencia Provincial estudia además un recurso de apelación presentado por la representación procesal del Partido Socialista en relación con el procedimiento.
Por su parte el letrado Jesús Santorio Lorenzo, que representa a otro de los investigados, ha explicado que desconocen si realmente el muñeco representaba a Pedro Sánchez, pero en cualquier caso «era una piñata con un monigote con nariz de Pinocho, con caramelos en su interior, todo ello en un ambiente de festividad y jolgorio, en un contexto de queja política».
«No consideramos, no vemos que los hechos sean constitutivos de delito y solicitaremos el sobreseimiento y archivo», ha adelantado.