El Gobierno de España decidió no incluir a Huawei en su lista de proveedores de alto riesgo, lo que ha permitido a la tecnológica china seguir participando en infraestructuras críticas del país, como redes 5G y sistemas policiales de interceptación de comunicaciones. La decisión, anunciada el 23 de febrero por el ministro de Transformación Digital, José Luis Escrivá, se produjo apenas cuatro días después de la visita oficial del ministro de Exteriores de China, Wang Yi, a La Moncloa.
El encuentro entre Wang Yi y el presidente Pedro Sánchez se celebró el 19 de febrero de 2024, justo después de que el diplomático chino participara en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde defendió la integración global de China frente a los intentos de Occidente de aislarla. Aunque no se mencionó a Huawei de forma explícita, el contexto económico y tecnológico sobrevoló las declaraciones.
La declaración de Escrivá, que descartó de forma tajante cualquier intención de elaborar un listado de empresas vetadas por motivos de seguridad, contrastó con la postura adoptada por varios países europeos y Estados Unidos, que sí han restringido el acceso de Huawei a sus redes críticas. «España no tiene intención de elaborar un listado de proveedores de alto riesgo. No hay un marco europeo que lo exija y cada caso se evaluará de forma individual», afirmó el ministro.
Días después, durante el Mobile World Congress (MWC) celebrado en Barcelona, el Gobierno reforzó su posición con una reunión pública entre la secretaria de Estado de Telecomunicaciones, María González Veracruz, y el CEO de Huawei España, Eric Li.