Más de un año después de la riada que dejó 237 muertos el 29 de octubre de 2024, ha salido a la luz el coste del viaje que el presidente Pedro Sánchez realizó a la India mientras el país afrontaba una de las catástrofes más devastadoras de su historia reciente. Aquel día, la Ley de Seguridad Nacional situaba sobre él la responsabilidad directa de la emergencia, pero el jefe del Ejecutivo permaneció en el extranjero, sin activar los mecanismos previstos y sin regresar de inmediato.
El Debate ha accedido en exclusiva a la documentación que detalla cuánto costó aquella estancia. Según esos datos, el desplazamiento presidencial ascendió a 83.876 euros, de los que 57.838 euros correspondieron al alojamiento. El importe no incluye el uso de aeronaves de las Fuerzas Aéreas y del Espacio, cuyo coste sigue sin figurar. Todo ello mientras la riada arrasaba comarcas enteras y multiplicaba el número de víctimas en cuestión de horas.
El documento, fechado el 25 de noviembre, no sólo confirma el gasto, sino que también muestra la negativa de Moncloa a revelar los hoteles y restaurantes utilizados por Sánchez y su comitiva, amparándose en motivos de seguridad nacional. Con esa decisión, el Gobierno evitó aclarar si el presidente se alojó en establecimientos de lujo o de categoría inferior durante aquellas jornadas críticas.
Los 57.838 euros del alojamiento cubrieron al presidente, a su esposa Begoña Gómez y a una delegación de 28 personas, incluidos los ministros Puente y Hereu. Moncloa aportó un listado parcial de los acompañantes, pero ocultó si viajaron personas ajenas al Gobierno, escudándose en la protección de datos. A ello se añadieron 26.038 euros en desplazamientos internos, aunque el gasto real fue mayor, ya que sólo se reflejan facturas “recibidas y validadas”.
Pese a disponer del avión oficial para regresar a España en cualquier momento, Sánchez permaneció en la India y se limitó a publicar un mensaje en X donde afirmaba seguir “de cerca y con preocupación” la evolución de la dana. Hizo esa declaración mientras disfrutaba de una cena privada con su esposa, según la información revelada, en un momento en el que la emergencia exigía dirección política desde el propio presidente.
La documentación a la que ha tenido acceso El Debate confirma además otras omisiones previas. Moncloa se negó a detallar la información meteorológica que manejaba el presidente, aunque la AEMET había emitido el 25 de octubre una alerta por lluvias “fuertes o muy fuertes y localmente persistentes”. Tampoco quiso hacer público el registro de comunicaciones con las comunidades autónomas, pese a que la Ley de Seguridad Nacional atribuía exclusivamente a Sánchez la decisión de declarar una emergencia nacional.
La investigación también reflejó que ni el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ni la vicepresidenta María Jesús Montero activaron los protocolos previstos en la normativa de Protección Civil, pese a contar con capacidad legal para hacerlo en ausencia del presidente. Ninguno de ellos elaboró informes, emitió alertas adicionales ni activó mecanismos extraordinarios.