«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
«ha colocado a lacayos políticos en instituciones supuestamente independientes»

‘The Economist’ exige la dimisión de Sánchez y lo acusa de deteriorar la democracia española

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Europa Press

El semanario británico The Economist ha lanzado un demoledor editorial contra Pedro Sánchez, al que acusa de haber debilitado los controles democráticos, aferrarse al poder gracias a una coalición de intereses dispares y perder la credibilidad necesaria para seguir liderando el país. El medio anglosajón considera que no hay «ninguna buena razón» para que continúe en el cargo y le insta abiertamente a dimitir o convocar elecciones anticipadas.

Aunque reconoce que la economía española ha crecido por encima de la media europea desde 2022, el artículo matiza que ese avance se debe más a las reformas del expresidente Mariano Rajoy que a la gestión del actual inquilino de La Moncloa. Y aunque cita algunos logros puntuales de Sánchez —como la reforma laboral o el reconocimiento del Estado palestino—, sostiene que el desgaste político, la parálisis legislativa y los escándalos de corrupción en su entorno inmediato justifican su salida.

The Economist responsabiliza directamente a Sánchez de haber promovido a los dirigentes ahora investigados por corrupción: José Luis Ábalos y Santos Cerdán, a quienes designó personalmente en 2018 para dirigir el PSOE. Según el semanario, ambos apartaron sin contemplaciones a los críticos internos por orden del presidente, lo que convierte a Sánchez en responsable directo del rumbo del partido. Las disculpas públicas, apunta la revista, resultan «insuficientes».

El texto también denuncia un grave deterioro institucional, señalando que Sánchez «ha colocado a lacayos políticos en instituciones supuestamente independientes», y critica la ausencia de presupuestos desde 2023 y la falta de iniciativa legislativa, con la excepción de la ley de amnistía, a la que califica como «un daño a la credibilidad de la política democrática».

El editorial recuerda que Sánchez se oponía a la amnistía por considerarla inconstitucional, hasta que necesitó los votos de los independentistas catalanes para mantenerse en el poder. En este contexto, denuncia que «son los aliados de Sánchez, y no su partido, quienes marcan la agenda» y advierte de que el presidente «está cada vez más expuesto a su chantaje político».

El artículo también critica propuestas recientes del Ejecutivo como la jornada de 37,5 horas sin reducción salarial o la reforma que daría al fiscal general del Estado —elegido por el propio Gobierno— el control sobre la UCO, lo que, según los críticos citados por la revista, podría servir para frenar investigaciones que afectan al entorno del presidente.

Ante este escenario, The Economist»plantea dos salidas: que Sánchez convoque un congreso del PSOE y ceda el liderazgo a un veterano con capacidad para pactar con la oposición, o que llame a elecciones anticipadas, que según el semanario, «probablemente perdería».

El mensaje final no deja lugar a dudas: «El primer ministro debería aprovechar sus vacaciones de verano para reflexionar sobre los intereses de su partido y de su país, y actuar en consecuencia».

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