Un grupo de jóvenes inmigrantes de origen magrebí ha sido interceptado en Zaragoza tras un violento asalto ocurrido de madrugada en la plaza San Felipe, en pleno casco histórico de la ciudad. El episodio, que tuvo lugar alrededor de las cinco de la mañana, terminó con un detenido acusado de robo con violencia y lesiones, después de aplicar a la víctima la peligrosa técnica del ‘mataleón’.
Según el relato policial, la víctima, un hombre de 32 años que regresaba a casa con su pareja tras salir a tomar unas copas, fue sorprendido por un grupo de cuatro individuos. Primero recibió gritos con insultos homófobos —«maricones», le espetaron—, y en ese momento se vio rodeado sin apenas darse cuenta. Uno de los agresores lo sujetó por detrás del cuello, tratando de estrangularlo mientras le arrancaba una cadena de oro con un colgante en forma de ángel, valorada en unos 600 euros.
El forcejeo dejó marcas visibles en la garganta del joven, compatibles con un intento de asfixia, según confirmaron los agentes que acudieron al lugar. Tras arrebatarle la joya, los atacantes emprendieron la huida por las calles adyacentes. Fue entonces cuando la pareja pidió auxilio a una patrulla que vigilaba la zona, narrando lo ocurrido todavía conmocionados por el ataque.
Minutos más tarde, otra dotación localizó a varios jóvenes en la calle Torrenueva que encajaban con la descripción aportada. Al percatarse de la presencia policial, intentaron escapar corriendo hacia la calle Bureta. Uno de ellos, especialmente nervioso, fue perseguido y alcanzado por los agentes, quienes comprobaron que sus respuestas eran incoherentes.
El arrestado, identificado con las iniciales A.E.A. y representado por la letrada Ana Villanueva, tiene entre 22 y 27 años y de origen marroquí. Fue conducido a dependencias policiales acusado de robo con violencia, un delito que podría costarle hasta tres años de cárcel. Aunque no se encontró la cadena en poder de los detenidos ni en el entorno del lugar, la víctima lo reconoció de inmediato como el autor del estrangulamiento y del robo.
La investigación sigue abierta, mientras la Policía Nacional trata de localizar la joya sustraída y determinar la implicación del resto del grupo en el asalto que sembró el pánico en el corazón de Zaragoza.