La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil considera que Leire Díez habría abordado con la directora general del Instituto Armado, Mercedes González, cuestiones relacionadas con la denominada trama de hidrocarburos que investiga la Audiencia Nacional y en la que se analiza, entre otros extremos, el presunto contrabando irregular de petróleo procedente de Venezuela.
Así consta en un «Informe sobre hechos de aparente naturaleza delictiva» remitido por la UCO al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz. El documento ha sido incorporado a la investigación sobre las supuestas maniobras desplegadas por Díez y otras personas para «desestabilizar» las causas judiciales por corrupción que afectan al PSOE y al entorno del Gobierno.
Los investigadores sitúan esta referencia en el análisis de una conversación mantenida el 20 de diciembre de 2024 entre Díez y Vicente Fernández, expresidente de la SEPI e investigado en una pieza separada vinculada a presuntos amaños en préstamos concedidos por este organismo público.
Según la interpretación de la UCO, Fernández preguntó a Díez por el resultado de un encuentro mantenido con la Guardia Civil, concretamente con su directora general. Fue entonces cuando, de acuerdo con el informe policial, el exdirigente de la SEPI le planteó: «¿Cómo te fue con la Benemérita?».
La respuesta de Díez es uno de los elementos que más interés despierta entre los investigadores. Según recoge el atestado, contestó que «le tengo que dar lo de los hidrocarburos», una afirmación que la UCO considera especialmente relevante por el contexto temporal en el que se produjo.
Los agentes sostienen que la conversación tuvo lugar inmediatamente después de una reunión entre Díez y Mercedes González, circunstancia que, a su juicio, «permitiría inferir» que durante ese encuentro se trató el asunto de los hidrocarburos.
Según la UCO, los implicados entendían que podían existir «ciertas conexiones» entre las investigaciones sobre fraude o tráfico de combustible y otros procedimientos. Bajo esa hipótesis, la eventual anulación de las primeras causas podría acabar repercutiendo en las segundas.