La Policía Nacional ha detenido en Granada a un inmigrante marroquí de 45 años por apuñalar presuntamente a su compañero de piso, un ciudadano senegalés de 51 años. La agresión, ocurrida en la madrugada del pasado martes y adelantada por OkDiario, terminó con el senegalés herido en el pecho y ambos arrestados: la víctima por tener una orden judicial pendiente y el agresor por un delito de lesiones.
Según la investigación, la discusión comenzó en plena calle alrededor de la una de la madrugada y se prolongó hasta el domicilio que ambos compartían. Allí, el marroquí sacó una navaja del bolsillo y se la clavó en el pecho a su compañero. Malherido, el senegalés logró salir a la vía pública y alcanzó una plaza muy concurrida, donde una joven alertó al 091 al verlo sangrando abundantemente.
Los agentes que acudieron lo asistieron de inmediato y localizaron al presunto agresor a pocos metros del lugar. El herido fue trasladado al hospital, donde recibió cinco puntos de sutura antes de ser puesto a disposición judicial, ya que le constaba en vigor una requisitoria del Juzgado de Instrucción nº 9 de Granada por robo con fuerza. El atacante, con casi una decena de antecedentes, también quedó detenido, aunque los policías no lograron hallar la navaja utilizada.
Paralelamente, la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras abrió nueve expedientes sancionadores en una localidad de la comarca de Alhama tras descubrir que varios vecinos españoles alojaban, a cambio de dinero, a inmigrantes en situación irregular en siete viviendas distintas. Los arrendatarios abonaban entre 75 y 240 euros mensuales, según las pesquisas policiales.
Estas actuaciones derivaron en nueve actas-denuncia y la incoación de procedimientos por infracción del artículo 54.1.b de la Ley de Extranjería, que castiga como falta muy grave la promoción o el favorecimiento lucrativo de la permanencia irregular de extranjeros. Las sanciones previstas oscilan entre los 10.001 y los 100.000 euros.