La Policía Nacional detuvo el pasado domingo a un individuo de origen magrebí como presunto autor de un delito de desórdenes públicos después de que protagonizase una falsa amenaza de bomba en Puerto Banús, Marbella, en la provincia de Málaga. Algunos testigos aseguran que el agresor profirió gritos de «Alá es grande«, habitual proclama de los yihadistas cuando realizan un atentado.
Según fuentes policiales, el individuo no llevaba ningún objeto peligroso en el momento del arresto y, por tanto, no se intervino ningún artefacto. La gestora del puerto se apresuró a afirmar que el individuo «probablemente padeciese desórdenes mentales«.
Según las fuentes consultadas, pasadas las 21:30 horas, cuando el puerto estaba lleno de personas que cenaban tranquilamente en las terrazas de la zona, un individuo de origen magrebí dijo, a gritos, que llevaba un arma y amenazó con «hacernos explotar y matarnos a todos«.
A los pocos minutos, se desplazaron hasta el lugar cuatro coches patrulla de la Policía Nacional y miembros de la seguridad del puerto que cortaron todo el paseo de Puerto Banús y no dejaron pasar a la gente.
Ambos operativos controlaron la situación y detuvieron al individuo después de que éste se precipitase al agua. La situación no dejó daños personales ni materiales, según la Policía.