Sindicatos de funcionarios de prisiones han condenado una nueva agresión registrada en el Centro Penitenciario El Acebuche, en la que resultó afectada una docente que impartía clase a un grupo de internos. Los hechos se produjeron el día 9, cuando un recluso se abalanzó sobre la profesora durante el desarrollo de la actividad educativa. Según ha informado la organización sindical, la intervención inmediata de los funcionarios de prisiones, con la colaboración de otros internos presentes, permitió neutralizar el intento de agresión y reducir al implicado, que posteriormente fue trasladado al módulo de aislamiento, según publica La Voz de Almería.
Este incidente se produce apenas un día después de los actos conmemorativos del 40 aniversario del centro penitenciario, en un contexto que el sindicato califica de creciente deterioro de la seguridad interna. De acuerdo con los datos aportados por CSIF, los índices de conflictividad han experimentado un incremento significativo en la última década, reflejado en el aumento de expedientes disciplinarios. En concreto, se ha pasado de 134 expedientes en 2015 a 701 registrados hasta diciembre de 2025, lo que supone una multiplicación por más de cinco del volumen de incidencias.
La organización sindical subraya que este escenario evidencia el déficit sostenido de personal y la situación de masificación penitenciaria. En este sentido, se destaca que la población reclusa ha aumentado de 724 internos en 2015 a 965 en 2025, lo que representa un incremento del 33%. Esta cifra supera ampliamente la capacidad operativa del centro, estimada en 567 plazas, situando la ocupación en niveles que exceden en más de un 70% el aforo recomendado.
El delegado sindical de CSIF en el centro, Pepe Gallegos, ha señalado que el aniversario se produce en un contexto de “récord histórico” en la ratio de ocupación. Según sus declaraciones, la evolución de la población reclusa no ha ido acompañada de un incremento proporcional en la plantilla, lo que genera un desequilibrio que repercute directamente en la seguridad del centro. En este marco, ha advertido de que el aumento de internos es inversamente proporcional al crecimiento del personal, agravando las condiciones laborales y el riesgo para los trabajadores.
Asimismo, el sindicato ha insistido en que el impacto de esta situación afecta a distintos colectivos profesionales dentro del centro, incluido el personal docente, que desarrolla su labor en un entorno que consideran insuficientemente protegido. La reciente agresión se interpreta como un ejemplo de las consecuencias derivadas de esta coyuntura estructural.
Ante estos hechos, CSIF ha anunciado la solicitud de una reunión urgente con la dirección del centro penitenciario para abordar medidas orientadas a reforzar la seguridad, especialmente en el ámbito educativo. Entre las propuestas planteadas figura la incorporación de al menos 40 funcionarios en prácticas, así como el compromiso de no habilitar nuevos departamentos hasta que se produzca un incremento efectivo de la plantilla y se estabilicen las condiciones operativas.
Finalmente, la organización ha calificado la situación actual como «inadmisible» desde el punto de vista organizativo y preventivo, señalando que la sobrecarga de trabajo y la falta de recursos humanos comprometen la prestación del servicio público y la integridad de los trabajadores. En este contexto, reitera la necesidad de adoptar medidas urgentes para garantizar condiciones adecuadas de seguridad en el centro penitenciario.