La transformación demográfica de España está modificando también a gran velocidad su mercado laboral. El 31,5% de las personas ocupadas en Cataluña ha nacido fuera de España, una proporción que se aproxima ya a uno de cada tres trabajadores y que supera ampliamente la media nacional, situada en el 24,8%.
Los datos forman parte de un análisis publicado este domingo en El Debate por el economista Ferran Brunet, que sitúa a Cataluña como una de las regiones españolas donde la presencia de población nacida en el extranjero dentro del mercado laboral alcanza mayores dimensiones. En la Comunidad de Madrid, el porcentaje es también especialmente elevado: 29,2% de los ocupados.
El peso resulta todavía mayor en determinados sectores. Según el estudio, más del 60% de los trabajadores empleados en hostelería y cuidados personales en Cataluña y Madrid nacieron fuera de España.
El 25% de los ocupados de España nació en el extranjero
En el conjunto nacional, los trabajadores nacidos fuera de España representan ya el 24,8% del empleo, prácticamente uno de cada cuatro. La proporción disminuye significativamente en otras regiones. Brunet la sitúa en el 13,5% en Castilla y León y en el 11,8% en Andalucía, frente al 31,5% catalán y el 29,2% madrileño.
Es importante distinguir entre haber nacido en otro país y mantener una nacionalidad extranjera. Una parte de estos trabajadores ha adquirido ya la nacionalidad española y, por tanto, no aparece estadísticamente como extranjera aunque haya nacido fuera del territorio nacional. Precisamente esa diferencia permite observar con mayor claridad la magnitud acumulada de la inmigración de las últimas décadas.
Cataluña: el 26% de la población nació fuera de España
El fenómeno no se limita al mercado laboral. Según los cálculos recogidos por Brunet, el 26,1% de los residentes en Cataluña nació fuera de España, aunque sólo el 18,7% mantiene nacionalidad extranjera. En Madrid, las cifras son del 24,5% y el 16,9%, respectivamente. En Andalucía, un 13,8% de la población nació fuera del país y un 10,8% conserva nacionalidad extranjera.
La diferencia se vuelve todavía más acusada cuando se observa a la población masculina en las edades centrales del mercado de trabajo. Entre los hombres de 20 a 45 años, el porcentaje de nacidos en el extranjero asciende al 45,8% en Cataluña y al 42,7% en Madrid, según el mismo análisis. Esto significa que, en Cataluña, casi uno de cada dos hombres en ese tramo de edad nació fuera de España.
España supera los diez millones de residentes nacidos en el extranjero
La evolución nacional confirma la velocidad de esta transformación. El Instituto Nacional de Estadística constató a comienzos de 2026 que España había superado por primera vez los diez millones de residentes nacidos en el extranjero.
A 1 de enero, la población española se situaba alrededor de los 49,6 millones de habitantes, después de crecer en más de 440.000 personas durante el último año. El crecimiento volvió a estar impulsado fundamentalmente por los movimientos migratorios.
La tendencia ha continuado durante 2026. Los últimos datos provisionales del INE elevan la población española hasta 49,8 millones de habitantes a 1 de julio, nuevo máximo histórico. Entre las principales nacionalidades de quienes continúan llegando aparecen colombianos, venezolanos y marroquíes.
Los datos del Censo ya mostraban la intensidad del fenómeno: de los 9,46 millones de residentes nacidos fuera de España contabilizados a comienzos de 2025, casi una cuarta parte —el 24,4%— había llegado al país durante los dos años anteriores.
Casi la mitad del empleo creado este trimestre fue para extranjeros
La última Encuesta de Población Activa ofrece otra señal de la creciente importancia de los trabajadores extranjeros para el crecimiento del empleo. España alcanzó en el segundo trimestre de 2026 un récord de 22,779 millones de ocupados, 486.000 más que tres meses antes.
De ese incremento, 246.000 empleos correspondieron a españoles —incluidas las personas con doble nacionalidad— y otros 240.000 a ciudadanos extranjeros. Es decir, prácticamente la mitad del empleo añadido durante el trimestre correspondió a trabajadores que mantienen nacionalidad extranjera.
Cataluña fue, además, la comunidad autónoma que registró el mayor aumento absoluto del empleo durante el trimestre, con 130.800 ocupados adicionales. Los extranjeros presentan también una tasa de actividad considerablemente superior: 69,63% frente al 57,50% de los españoles, diferencia que el INE atribuye fundamentalmente a la estructura de edad más joven de la población extranjera.
Hostelería y cuidados, por encima del 60%
La concentración no es homogénea entre sectores. Según Brunet, en hostelería y cuidados personales los trabajadores nacidos en el extranjero superan ya el 60% del total en Cataluña y Madrid. En otras comunidades, su importancia aparece especialmente vinculada a la agricultura, la agroindustria y el turismo.
La inmigración desempeña así un papel cada vez mayor en sectores caracterizados por dificultades para cubrir determinados puestos, pero también plantea un debate más amplio sobre qué modelo productivo está construyendo España y hasta qué punto el crecimiento económico depende de incorporar continuamente nueva población activa.
De apenas un 4% a más de una quinta parte de la población
La transformación se ha producido en apenas una generación. El análisis de Brunet recuerda que en el año 2000 sólo alrededor del 3,8% de la población española había nacido en el extranjero. Para 2026, esa proporción rondaría ya el 20%.
El INE confirma la aceleración reciente del proceso: en enero de 2025, el 19,3% de los habitantes de España había nacido en otro país, frente al 18,2% apenas un año antes.
En paralelo, el crecimiento vegetativo español lleva años condicionado por una natalidad muy baja y un envejecimiento creciente, haciendo que la inmigración se haya convertido en el gran motor del aumento de la población. El resultado resulta especialmente visible en Cataluña.