«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El problema afecta a diferentes puntos de la barriada

Uno de los barrios con más inmigrantes ilegales de Ceuta lleva varios días sin luz por averías constantes de alumbrado público: «Tenemos miedo»

Barriada del Príncipe Alfonso. El Faro de Ceuta

Vecinos de la barriada del Príncipe Alfonso han vuelto a denunciar la situación de inseguridad que aseguran sufrir después de encadenar varias noches sin alumbrado público, un problema que deja amplias zonas del barrio completamente a oscuras y que se suma a la presencia de inmigrantes ilegales durmiendo en calles, plazas, portales y otros espacios de la zona.

El problema afecta a diferentes puntos de la barriada, especialmente al entorno del antiguo Poblado Legionario y las áreas próximas a la carretera. Las imágenes facilitadas por los propios residentes muestran calles sin apenas iluminación, con farolas fuera de servicio y numerosos rincones en los que la visibilidad durante la noche es prácticamente inexistente.

«Esto no puede ser, tenemos miedo por nuestros hijos», lamentan algunos de los afectados. Los vecinos aseguran que la falta de luz ha terminado condicionando actividades tan cotidianas como salir a comprar o bajar a tirar la basura, especialmente durante las últimas horas del día.

La preocupación se ha incrementado por la presencia de inmigrantes que pernoctan en diferentes espacios públicos del Príncipe. Según los testimonios recabados por El Faro de Ceuta, algunos ocupan aceras, recovecos y portales e incluso utilizan vehículos abandonados para pasar la noche. Parte de estas personas habría llegado al barrio después de abandonar o ser desplazada de otros asentamientos y del entorno de Loma Colmenar.

Los residentes ya habían trasladado semanas atrás su malestar por esta situación y reclamado una respuesta de las administraciones. Ahora advierten de que la ausencia de iluminación agrava su sensación de inseguridad, al impedirles distinguir con claridad quién circula o permanece durante la noche en determinadas calles.

«Esto es muy grave», insisten los vecinos, que describen un movimiento constante de personas por distintos puntos del barrio. Algunos de los inmigrantes permanecen durante horas en espacios públicos antes de desplazarse nuevamente hacia otras zonas o intentar acceder a alguno de los recursos y asentamientos habilitados.

La situación está generando un creciente hartazgo entre los residentes del Príncipe Alfonso, que consideran insuficiente la respuesta recibida hasta el momento. Sus reclamaciones se centran ahora en recuperar cuanto antes el alumbrado público y reforzar la atención sobre una barriada que, según denuncian, soporta desde hace semanas una presión adicional derivada de la invasión migratoria.

Los afectados reclaman así una actuación urgente que permita devolver la normalidad a las calles. Tras varias noches completamente a oscuras, denuncian que la combinación de falta de iluminación y presencia de personas durmiendo en la vía pública ha terminado provocando que parte del vecindario tenga miedo incluso de salir de sus viviendas durante la noche.

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