Montefrío continúa en estado de conmoción tras el brutal ataque con hacha perpetrado este lunes por un individuo de origen marroquí, que dejó tres vecinos heridos y ha desatado una ola de indignación en el municipio granadino.
Tal y como adelantó este medio, el agresor fue detenido por la Guardia Civil tras atacar de forma repentina a dos mujeres y un hombre en plena vía pública, en un episodio de violencia que ha sacudido a una localidad tradicionalmente tranquila.
En las horas posteriores al suceso, decenas de vecinos se concentraron frente al ayuntamiento para denunciar la creciente inseguridad y exigir respuestas. Según recoge El Debate, bajo el lema «No es racismo, queremos justicia», los asistentes quisieron dejar claro que su protesta responde al hartazgo acumulado y al temor creciente en el entorno rural.
El ataque, ocurrido a plena luz del día y en una zona céntrica, generó escenas de pánico entre los presentes. Las víctimas tuvieron que ser atendidas de urgencia, una de ellas con heridas de mayor gravedad, lo que obligó a activar un traslado sanitario inmediato.
Según relatan vecinos del municipio, el presunto agresor ya era conocido en la zona por comportamientos conflictivos, lo que ha intensificado las críticas hacia la falta de control y prevención. En declaraciones recogidas en las últimas horas, algunos residentes aseguran que la situación «se ha vuelto habitual» y que el clima de convivencia «ya no es el de antes».
Este nuevo episodio ha reabierto con fuerza el debate sobre la seguridad en municipios rurales, especialmente en zonas donde la llegada de temporeros ha generado tensiones en los últimos años, según denuncian los propios vecinos.
Desde el ámbito político, las reacciones no se han hecho esperar. El dirigente de VOX en Granada, Ricardo López Olea, ha advertido de que «no se trata de un caso aislado», sino de un síntoma de un problema más amplio vinculado, a su juicio, a las actuales políticas migratorias.