Los residentes del entorno del Parque del Oeste, en Madrid, denuncian desde hace meses la consolidación de un asentamiento ilegal en el interior de esta histórica zona verde. La presencia continuada de decenas de personas en tiendas de campaña dispersas por distintos puntos del parque ha alterado la convivencia en uno de los principales espacios naturales de la capital, sin que el Ayuntamiento de Madrid haya logrado revertir la situación.
La inquietud se ha traducido en que pasear por determinadas áreas ya no resulta cómodo para muchos residentes. Algunos han modificado sus recorridos habituales y otros han dejado de soltar a sus perros, una práctica común hasta hace poco en este enclave.
El asentamiento no se concentra en un único punto. Las tiendas de campaña se reparten por varias zonas del parque, algunas de gran tamaño para protegerse de las bajas temperaturas y la lluvia. Los vecinos calculan que existen más de diez estructuras y sitúan el número de ocupantes entre 30 y 40 personas. Desde el Consistorio, sin embargo, rebajan esa cifra y sostienen que el volumen real es menor.
La sensación de abandono institucional ha derivado en frustración entre quienes viven en el barrio. «Da miedo pasear por la zona«, señalan a Vozpópuli algunos residentes, que consideran que el Ayuntamiento no ha sido capaz de recuperar la tranquilidad en el entorno. También alertan de acumulaciones de basura y residuos en distintos puntos. «Se genera mucha suciedad y nadie la limpia», lamentan.