VOX se presenta a las elecciones de este domingo en Castilla y León con el objetivo de lograr un «cambio de rumbo» en la región, y cambiar las políticas migratorias y de fanatismo climático que arruinan a los castellanos y leoneses.
«Somos la única garantía para que se apliquen las políticas de sentido común que quieren las familias: defensa sin complejos de nuestro campo y nuestra industria, reivindicación de las infraestructuras que nos niegan, fin del despilfarro político y bajadas de impuestos«, afirma VOX. También aboga por un plan valiente «para enfrentar la emergencia demográfica y garantizar el derecho de los jóvenes a formar una familia y a tener una vivienda digna y asequible en su tierra». Y reitera su oposición total y frontal a la inmigración masiva que satura los servicios públicos y provoca inseguridad en las calles.
Así, la formación rechaza el Pacto Verde, la Agenda 2030 y el acuerdo UE-Mercosur, que «supone competencia desleal para nuestros agricultores y ganaderos». «Castilla y León no puede ser sacrificada en nombre de un libre comercio que arruina el medio rural, hunde los precios en origen y pone en riesgo miles de empleos».
«Incrementaremos considerablemente las ayudas destinadas al sector primario para hacer frente a las pérdidas ante los incendios y acabaremos con toda la normativa que, impide a nuestros sectores agrícola, ganadero, silvícola y cinegético contribuir a la preservación del campo y del monte a través de la limpieza y desbroce de los montes, la presencia del pastoreo y del ganado doméstico».
Defiende la bonificación de las tasas que afectan al campo y la ganadería: servicios veterinarios, inspecciones y controles sanitarios y aprovechamiento de pastos, hierbas y rastrojeras. Apuesta por reforzar «infraestructuras y equipamientos sanitarios en todas las provincias» y por «la aprobación de contratos específicos y bolsas extraordinarias para profesionales sanitarios».