VOX, el partido liderado por Santiago Abascal, es el gran vencedor de las elecciones extremeñas. Ha logrado casi 89.000 votos y 11 escaños, 40.000 y seis más que en 2023, superando a los socialistas en ciudades como Badajoz.
Apostaba por un «cambio de rumbo total» y se ha reivindicado durante toda la campaña como «la alternativa de sentido común» frente al bipartidismo. «Extremadura ha hablado para decir alto y claro que quiere más VOX, mucho más VOX», ha aseverado el candidato, Óscar Fernández, tras el histórico resultado.
Tanto el presidente, Santiago Abascal, como el candidato reiteraron durante toda la campaña el rechazo de VOX «al fanatismo verde, la invasión migratoria y la dictadura de género». La formación insistió en que el «único» pacto que mantenía es con los extremeños para que «llegue a Extremadura el cambio» que Guardiola «les robó».
El partido sufrió la demonización del bipartidismo y de sus terminales mediáticas, que les quisieron relacionar falsamente con casos de supuesta «corrupción».
«Vienen de la cueva de Alí Babá y de una sede pagada con dinero negro», es decir, de Ferraz y Génova, porque en campaña no quieren hablar de los problemas que aquejan a Extremadura, como el colapso de la sanidad pública, las listas de espera o «la condena a muerte» del campo, aseveró el propio Abascal.