VOX ha exigido este martes que el Ministerio de Exteriores llame a consultas al embajador español en Rabat tras la entrada ilegal de un youtuber marroquí en las islas Chafarinas. «No es un incidente sin más, es una provocación y una vulneración de nuestra soberanía. Hay que demostrarle a Marruecos que con España no se juega», ha dicho Javier Diego, secretario de VOX en la ciudad autónoma.
Así, ha propuesto abrir el debate sobre el limbo administrativo en el que se encuentran las plazas de soberanía española del norte de África que «deberían ser incorporadas en su gran mayoría a nuestra ciudad, por su cercanía geográfica, con la excepción del Peñón de Vélez de la Gomera y el islote de Perejil, en las inmediaciones de Ceuta».
Aunque el Ministerio de Defensa asegura haber iniciado una investigación para esclarecer posibles fallos en los protocolos de vigilancia de estos territorios, VOX cuestiona los medios que han sido asignados por la ministra Margarita Robles a las islas y peñones españoles del norte de África y las constantes cesiones a Marruecos.
«Con el bipartidismo llevamos años de postración institucional ante Marruecos. Y esa sumisión se mantiene pese a las decisiones unilaterales tomadas por el Gobierno marroquí, que han dado un duro golpe a la economía de Melilla. Ahí está el cierre de la aduana de 2018; los tira y afloja para reabrir la frontera tras la pandemia, la vulneración del régimen de viajeros, que no deja sacar ni un yogurt de Melilla… hay que sumar las piscifactorías autorizadas por Marruecos cerca de una zona de protección medioambiental en Chafarinas«, ha manifestado.
VOX hace énfasis en la necesidad de normalizar el estatus administrativo de los peñones e islas españoles, integrándolos en las ciudades autónomas y recuerda que en el pasado las Chafarinas albergaron escuela, iglesia, cantinas, correos y vida civil estable, mientras que hoy permanecen prácticamente despobladas y bajo control militar. «¿Por qué no pueden organizarse visitas turísticas a las islas y peñones españoles?», se ha preguntado. «No podemos seguir mirando para otro lado porque la práctica nos demuestra que Marruecos siempre pone a prueba los límites de la convivencia con España y, por eso, la presión sobre Melilla ha ido a más, sobre todo, durante los mandatos de Pedro Sánchez», ha concluido.