VOX ha presentado una denuncia ante la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba) ante la modificación y/o destrucción de pruebas del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz el pasado 18 de enero por posibles delitos de obstrucción a la Justicia y encubrimiento.
El escrito se basa en un informe de la Guardia Civil que recoge actuaciones sobre material probatorio ya intervenido y precintado que «no contaban con autorización judicial expresa ni con supervisión de los responsables de la custodia«. Según la denuncia, dicho material quedó «debidamente agrupado, cubierto, señalizado y precintado», aunque posteriormente los agentes constatan que quedó «sin vigilancia tanto de personal como de grabación».
VOX reitera que «la corrupción mata» y sostiene que estas actuaciones «introducen un riesgo cierto de alteración, contaminación o pérdida de integridad de la prueba», lo que podría comprometer la investigación del siniestro. Asimismo, el escrito señala que las instrucciones «venían dirigidas de forma directa de la Presidencia de ADIF» y se habrían ejecutado «sin dar cuenta a la autoridad judicial».
Por ello, la formación solicita la práctica de diligencias para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades, al considerar que lo ocurrido puede haber afectado de forma grave a la investigación del accidente y al derecho a conocer la verdad de lo sucedido. VOX advierte de que la posible alteración o retirada de pruebas «compromete el esclarecimiento de los hechos y la depuración de responsabilidades».