El portavoz de VOX en el Parlamento de Navarra, Emilio Jiménez, ha recordado el asesinato de la monja navarra Apolonia Lizárraga y Ochoa de Zabalegui a manos de milicias del POUM en la checa de San Elías de Barcelona en 1936, en respuesta a la iniciativa de Podemos que instaba al Instituto Navarro de la Memoria a elaborar un estudio historiográfico sobre el Patronato de Protección a la Mujer, organizar un acto oficial de reparación y declarar un Lugar de la Memoria.
Durante su intervención, ha recordado que la institución del Patronato se creó en 1902, en época de la monarquía liberal, para combatir la trata de blancas, y que fue reformada tanto durante la II República como en democracia, hasta su desaparición en 1985.
El parlamentario de VOX ha criticado lo que ha calificado de «memoria selectiva» y ha puesto el foco en las víctimas de la violencia republicana antes y durante la Guerra Civil, especialmente en mujeres católicas y religiosas.
En ese contexto, ha exhibido una fotografía de la monja navarra Apolonia Lizárraga y Ochoa de Zabalegui, natural de Lezaun, y ha relatado su asesinato a manos de milicianos del POUM en la checa de San Elías de Barcelona en 1936: “¿Sabe quién es esta mujer? —ha preguntado Jiménez al portavoz de Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán— Apolonia Lizárraga y Ochoa de Zabalegui. Sí, de aquí, de Lezaun. Navarra, de pura cepa. Las milicias del POUM la arrestaron y fue trasladada a la temible checa de San Elías, en Barcelona, sabedora de que prácticamente nadie salía con vida. A la Madre Lizárraga, vestida de seglar, le preguntaron los milicianos nada más llegar: ‘Tú ¿Quién eres?’ y ella contestó: ‘Yo soy religiosa’. Esa contestación fue su sentencia de muerte. El día 8 de septiembre, a media noche, la sacaron de su celda diciéndole: ‘Baja, que ahora descansarás’. La asesinaron, la descuartizaron con una sierra y echaron sus restos a una piara de cerdos que había en la checa”.
El portavoz ha añadido que «VOX defiende la verdad completa de nuestra historia, no la versión censurada de la izquierda. Defendemos a todas las víctimas, no solo a las que les sirven. Por eso votamos NO a esta moción revanchista. Navarra merece mirar al futuro, no al retrovisor del rencor».
Jiménez también ha mencionado otros casos de mujeres españolas asesinadas por su condición católica o conservadora, como la poetisa Esther López Valencia, y ha señalado que, frente a debates sobre el pasado, en la Navarra de 2026 persisten problemas reales que afectan a las mujeres, como la inseguridad y el aumento de violaciones y agresiones sexuales derivadas de la inmigración ilegal o la crisis de vivienda.