La ofensiva judicial contra Julio Iglesias tiene detrás a una organización estrechamente vinculada al entramado globalista de la izquierda internacional. Según informa Ok Diario, Women’s Link Worldwide, la ONG que respalda a las dos ex trabajadoras que han denunciado al cantante por presunta agresión sexual, recibe financiación directa de la Open Society Foundations, la red de fundaciones del multimillonario George Soros.
Lejos de tratarse de un colectivo local o independiente, Women’s Link es una estructura transnacional que opera en distintos países y defiende marcos ideológicos propios del progresismo global, como el feminismo interseccional, el aborto como derecho y la reinterpretación expansiva de la legislación penal y de derechos humanos. Todo ello con el respaldo económico de grandes donantes alineados con la agenda de la izquierda internacional.
Las denunciantes han presentado una querella ante la Audiencia Nacional con el acompañamiento jurídico y mediático de la ONG, lo que ha derivado en que su declaración se realice como testigos protegidos, una figura excepcional en este tipo de procedimientos y que ha elevado el perfil público del caso desde el primer momento.
Women’s Link Worldwide fue fundada en 2001 por la abogada estadounidense Viviana Waisman, especializada en derecho internacional. Desde su origen, la organización se propuso influir en la interpretación de las leyes nacionales e internacionales desde una óptica ideológica, promoviendo lo que define como «derechos de las mujeres», pero que en la práctica se traduce en activismo político y presión institucional.
Para sostener esta actividad, la ONG cuenta con el apoyo financiero de la Open Society Foundations, que destina millones de euros a proyectos vinculados al feminismo radical, la ideología de género y otras causas progresistas. Críticos del magnate húngaro-estadounidense señalan que esta red persigue desmantelar el orden social tradicional mediante la influencia en medios, tribunales y organismos internacionales.
La denuncia presentada por las ex empleadas incluye acusaciones de agresión sexual y trata de seres humanos, con relatos de presuntos tocamientos, besos forzados y coacciones. Tres días después de que medios como elDiario.es y Univisión difundieran el contenido de la querella, Julio Iglesias rompió su silencio para negar de forma categórica los hechos.
«Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Estas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una profunda tristeza», afirmó el cantante en un comunicado, en el que también confirmó que ha contratado al prestigioso penalista José Antonio Choclán para su defensa.
Iglesias aseguró que «nunca había sentido tanta maldad», pero dejó claro que no piensa ceder ante la presión mediática ni judicial: «Me quedan fuerzas para que la verdad salga a la luz y para defender mi dignidad ante un agravio tan grave».