Dos hombres han sido acusados en Nueva York de intentar apoyar al grupo terrorista Estado Islámico después de lanzar un artefacto explosivo casero contra una protesta crítica con el islam celebrada frente a la residencia oficial del alcalde de la ciudad. El dispositivo no llegó a detonar y no se registraron heridos, aunque las autoridades han advertido de que el ataque podría haber tenido consecuencias graves.
Los hechos ocurrieron el sábado frente a Gracie Mansion, residencia oficial del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, el primer alcalde musulmán en la historia de la ciudad.
Según la investigación policial, uno de los sospechosos, Emir Balat, de 18 años, habría gritado «Allahu akbar» en el lugar de los hechos. Tras ser detenido, habría afirmado: «Esta no es una religión que se queda quieta cuando se habla del nombre bendito del profeta. Nosotros actuamos. Si no lo hacía yo, alguien más vendría y lo haría».
El segundo detenido, Ibrahim Kayumi, de 19 años, aparece en grabaciones de cámaras policiales respondiendo «ISIS» cuando un testigo le preguntó por el motivo del ataque. Ambos han sido acusados de intento de apoyo a organización terrorista, según las autoridades.
La polémica política estalló después de que el alcalde Mamdani publicara inicialmente un mensaje en redes sociales en el que condenaba la protesta celebrada frente a su residencia y señalaba al organizador del acto —al que describió como supremacista blanco—, sin mencionar en ese momento a los autores del ataque ni el posible trasfondo islamista del mismo.
Diversas figuras públicas y comentaristas políticos criticaron la declaración inicial del alcalde por omitir esos detalles. El analista Hans Mahncke afirmó que el mensaje del alcalde estaba redactado de forma que «ocultaba elementos esenciales del caso». Por su parte, el cineasta Dinesh D’Souza sostuvo que la declaración parecía diseñada para evitar mencionar el carácter islamista que los propios sospechosos habrían reconocido.
Mamdani terminó revelando los nombres de los detenidos posteriormente en otro mensaje publicado tras su arresto, aunque críticos señalaron que la identificación pública de los sospechosos se produjo más de dos días después del incidente.
El alcalde también se encuentra actualmente bajo presión política por otra polémica relacionada con su entorno familiar. Diversos medios informaron de que su esposa había dado «me gusta» en redes sociales a publicaciones que expresaban apoyo a los ataques perpetrados por Hamás el 7 de octubre. Mamdani ha respondido que se trata de opiniones privadas y que no reflejan su postura política.
Mientras tanto, la investigación sobre el intento de atentado continúa abierta y las autoridades federales están analizando los vínculos de los detenidos con posibles redes de radicalización islamista.