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El vínculo entre Soros y los fiscales militantes de Nueva York no se limita a James

George Soros financia a la fiscal general que persigue a Trump: más de 71.000 dólares para Letitia James

George Soros y Letitia James. Europa Press.

El multimillonario globalista George Soros y miembros de su familia han inyectado más de 71.000 dólares en las campañas de la fiscal general de Nueva York, Letitia James, desde 2019, consolidando una relación política y financiera directa entre el principal mecenas de la izquierda radical internacional y una de las figuras judiciales más activas contra Donald Trump.

Los registros de financiación electoral muestran que 31.000 dólares de ese total se destinaron a apuntalar la reelección de James, con 18.000 dólares aportados por el propio Soros en julio de 2024 y 13.000 dólares adicionales donados en mayo por su nuera, Jennifer Soros. A estas cantidades se suman otros 40.000 dólares entregados por el clan Soros a campañas anteriores de la fiscal desde 2019.

La cifra, sin embargo, no refleja el volumen real del apoyo. James también se beneficia de financiación indirecta canalizada a través de organizaciones de extrema izquierda sostenidas por Soros, entre ellas el Working Families Party (WFP). Sólo a través de su red Open Society Foundations, Soros ha transferido 23,7 millones de dólares al entorno del WFP desde 2016. Además, él y su familia han aportado otros 865.000 dólares directamente a la rama neoyorquina del partido desde 2018.

La conexión política entre James y el WFP es profunda. En 2003, la actual fiscal se convirtió en la primera candidata del partido en ganar un cargo en Nueva York, al obtener un escaño en el Ayuntamiento de Brooklyn. Aunque en 2018 optó por concurrir como demócrata en una maniobra táctica junto al entonces gobernador Andrew Cuomo, James nunca rompió con la agenda ideológica del partido, que volvió a respaldarla oficialmente en su reelección de 2022.

Desde su llegada al cargo, James ha convertido la fiscalía general en un instrumento de combate político, impulsando una cascada de demandas contra Trump y su entorno, incluida la investigación sobre sus negocios inmobiliarios, anunciada ya como promesa electoral en 2018. Aunque uno de esos procesos le permitió imponer multas superiores a los 500 millones de dólares, el expresidente logró una victoria clave en agosto, cuando un tribunal de apelaciones anuló esas sanciones.

El vínculo entre Soros y los fiscales militantes de Nueva York no se limita a James. El multimillonario financió indirectamente la campaña del fiscal de Manhattan, Alvin Bragg, con un millón de dólares a través del grupo activista Color of Change, que destinó más de 500.000 dólares a propaganda y movilización electoral a su favor. Además, Soros y su familia han donado más de 43.000 dólares directamente a Bragg desde 2021.

El candidato republicano a fiscal general Michael Henry ha denunciado que «Soros lleva años financiando los proyectos más extremos de la izquierda radical, con el mismo resultado: caos, inseguridad y descomposición institucional», y ha advertido de que cuando el mismo donante que respalda el desorden financia a la máxima autoridad judicial del estado, las consecuencias son evidentes.

Trump ha señalado en reiteradas ocasiones a Soros como el cerebro financiero detrás de la ofensiva judicial lanzada por fiscales ideologizados contra su figura y su administración. Ni la oficina de Letitia James ni los portavoces de Soros han ofrecido explicaciones públicas sobre estas donaciones, que refuerzan la percepción de una justicia politizada y financiada desde los centros del activismo globalista.

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